El tenebroso teatro de la medianoche y otros incidentes

Géneros: Terror

Hay sucesos que no pueden contarse, estos se esconden como "historias ficticias" tras el nombre de creepypastas. Así que ten cuidado de no convertirte en un personaje más de esta colección. Si tienes una mente débil y sensible, mejor vete.

Mi hermanita

El tenebroso teatro de la medianoche y otros incidentes

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Una vez tuve una hermanita... Ay... mi dulce hermanita...
Desde el día que nació, pasó a ser el miembro favorito de la familia. Todos la amaban, tenía las mejillas rosadas y sus ojos azules brillaban celebrando la felicidad de la vida. Ay... mi dulce hermanita...
Un día cualquiera, desapareció. Jugaba en el patio trasero, cuando de repente, mi madre se percató de que ya no estaba. Inmediatamente llamó a toda la familia y con la ayuda de nuestros vecinos nos pusimos a buscarla. No la encontramos. Todos gritábamos su nombre y junto a la policía recorrimos cada lugar de la ciudad. Mis padres se desesperaron, no tenían ni idea de que le pudo haber pasado. Pasaron días, semanas, meses... Finalmente se declaró muerta y la policía cerró su caso. Pero mis padres no quisieron darse por vencidos. Pobrecita... mi pequeña y dulce hermanita... 
Después de medio año, mi madre ya no lo soportó más. Una mañana la encontré colgando en la cocina. Su piel cambió de color a un violeta oscuro y los ojos le habían reventado dejandole dos huecos vacíos en la cara. Debajo de su cuerpo había un charco formado por las gotas de sangre que fluían a lo largo de sus piernas y caían al suelo. Decidió abandonarme e irse con ella. Me dejaste sola. Ella no te lo permitiría, le gustaría que te quedaras conmigo. Ay...mi pequeña, dulce y fiel hermanita...
Parecía que mi padre se había olvidado por completo de mi madre. En las noches salía con mujeres desconocidas y cuando volvía horas más tarde, apestaba a alcohol y cigarillos. A veces estaba de mal humor, entonces no podía hacer ningún ruido porque en caso de que me viera, me pegaba y me jalaba del cabello. Tal vez pronto también se dé por vencido pensaba. Tal vez... Yo estaba mayormente sentada en la cama pensando en mi  pequeña, dulce, fiel e indefensa hermanita...
Decidí ir al bosque. Al lado de un estanque olvidado habían dos ranas sentadas en una roca. Maté a la primera de un pisotón  y a la segunda la perseguí hasta llegar a un sitio demasiado conocido. Aquí la vi por última vez. Me arrodillé y empecé a buscarla. Dónde estás? Tengo tanto que contarte!
Al fin la encontré. Su expresión no había cambiado desde aquel día, pero sí su belleza. La maloliente carne del cuerpo se volvió de color negro y en el lugar de los ojos había una gran cantidad de insectos.
Lo has malogrado todo! No es justo! Te han querido más que a mí y lo tenías todo. Por qué siempre te elijen a ti? Incluso ahora te lo has llevado todo. Por qué?!
Por qué? Dime... Mi pequeña, dulce, fiel, indefensa y descabezada hermanita...
 

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