TU Y ¿YO?

Géneros: Romance

Tags:

cliché
juvenil
romance

Julieth Smith una chica de 17 años por circunstancias de "estabilidad", va a vivir con su padre y su hermano, Will, a una ciudad, no desconocida pero tampoco conocida por completo. Donde conocerá a muy buenos amigos, algunos de ellos no seràn lo que parecen. Al chico de "sus sueños" Mathew el típico niño guapo que se verá ahogado hasta el tope con los problemas de Julieth, ha pero no solo él. Todos y cada uno de ellos se verán enredados por problemas relacionados con los padres de esta chica y sus pasados poniendo así, sus vidas en peligro constante y descubriendo secretos inimaginables, los cuales irán de mal en peor poniendo en miedo constante a estos jóvenes. La "vida normal" de una adolescente se convierte en un misterio lleno de dolor y sangre pero también amor y pasión. "-mami se ha caído -digo tratando de tomar el control que tenía en las manos pero mi madre me sigue jalando -vámonos Julieth están por encontrarnos -dice aún jalándome del brazo -pero... -no termino de hablar ya que no veo por ningún lado el control Camino con mi madre fuera del departamento donde vivíamos viendo cómo otras personas ponen unas líneas amarillas que dicen "clausurado" y unas más de "no pasar"" **HISTORIA CONCLUIDA Y EN EDICIÓN DE CORRECCIONES ORTOGRÁFICAS**

capitulo 1:CASA NUEVA

TU Y ¿YO?

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-July, apúrate ya es tarde, tienes que llegar al aeropuerto a medio día –Grita mi madre desde la parte de abajo de la casa. 
-Sí madre -bueno como dije, ella es mi madre esperando a que terminé de empacar. -Estoy lista -digo bajando con una maleta en mis manos. 
-Muy bien, entonces vámonos. –Dice tomando sus llaves.  *** 
 -No entiendo porque no puedo ir contigo. -Digo un poco desanimada y haciendo una mueca en mi boca viendo por la ventana. -Siempre me llevas contigo. 
-July, entiende por favor, no te puedo llevar conmigo. –Dice viéndome solo un momento y luego desvía la mirada a la carretera. 
Viro mis ojos y sigo viendo el camino. 
-ya llegamos -dice mi madre mirando por los retrovisores para poder estacionarse bien. 
Una vez lo hace salgo del auto y saco la maleta de la cajuela, ambas caminamos hacia al aeropuerto y al entrar no sentamos en los únicos lugares que hay disponibles. 
Saco mi teléfono al sentir que vibra pero solo es una notificación de juego en facebook, desenredo mis auriculares y comienzo a escuchar la canción de "Counting Stars" de one republic mientras mi madre manda textos con su asistente o más bien el asistonto, él no hace nada, literalmente, mi madre todo lo que llega a pedirle es un café y él no sabe hacer ni eso. 
Después de unos minutos el altavoz avisa mi vuelo y me levanto con mi maleta mirando a mi madre que está completamente sumida en su celular. 
-Ajam. -Llamo su atención y ella entiende al instante que es hora. 
Se levanta de su asiento y me abraza dejando un beso enorme en mi mejilla diciéndome “te amo, mi niña”. 
Camino hacia la entrada y cuando llego le entrego el boleto a la señorita de los tickets, que al revisarlo me deja pasar, al abordar el avión acomodo mi equipaje y procedo a sentarme en mi lugar asignado (que por cierto es en la ventana), después de un rato un chico se sienta a mi lado mirándome con una sonrisa de oreja a oreja. 
-Hola me llamó Alex Donovan. -Dice él estirando la mano. 
"Señores pasajeros les habla el piloto del avión estamos a punto de despegar favor de abrochar sus cinturones gracias." 
-Julieth Smith -contesto tomando su mano y sonriendo amable. 
Ambos abrochamos nuestros cinturones y el avión despega haciendo un poco de turbulencia al hacerlo. 
***Dos Horas Después*** 
Despierto agitada al sentir un movimiento repentino. 
-¿Estas bien? -dice Alex agarrándome el hombro a lo que asiento. Después de todo no todos los días me levantan con movimientos bruscos. -¿Cuál es tu misión? 
Lo miro extrañada y algo incomoda esta vez.  
-Bueno pues, ¿para dónde vas? -Dice él virando los ojos y sonriendo. 
-Oh, voy a Los Ángeles ¿y tú? –digo con el ceño fruncido aún confundida. 
-Yo también voy ahí, iré a estudiar, tengo un pequeño departamento pero yo sabré acomodarme –Dice encogiéndose de hombros. 
Asiento comenzando a hacerle platica al chico sentado a mi lado, más específicamente lo que haremos en Los Ángeles, después de una larga charla me quede nuevamente dormida. 
"Señores pasajeros les vuelve a hablar el capitán estamos a punto de descender por favor broches sus cinturones gracias." 
Alex y yo abrochamos los cinturones y el avión comenzó a descender. 
Una vez en el suelo tomamos nuestras cosas y bajamos del avión en completo orden, me despedí de Alex cuando había visualizado a mi padre. 
-¡July! ¿cómo te fue en el viaje? –pregunta con una sonrisa y me abraza con euforia. 
-Aburrido y normal creo, nos agitaron mucho y creo que estoy sudando –Arrugo la nariz. -¿Nos vamos? 
-Sí, vamos –caminamos hasta el estacionamiento donde un hombre abre la puerta de los asientos traseros al verme lo que agradezco, él asiente con la cabeza y cierra la puerta para luego abrir la puerta del copiloto provocando que mi padre entrará sin decir nada; el chofer se mete al asiento del conductor y comienza a conducir, yo por mi parte, voy viendo por la ventana el camino, cuando llegamos, frente mío veo una casa grande con un patio hermoso de la casa salieron 2 personas: una mujer de edad no muy mayor pero tampoco muy joven y un hombre con un traje pulcro. 
-Cariño, tengo trabajo no creo poder llegar ni a cenar, Asunción te enseñará la casa –dice mirándome con lastima y yo solo asiento con una mueca. 
-vamos niña entra te mostrare tu cuarto -dice la mujer acercándose al auto y tomándome del brazo, amablemente, haciéndome entrar a la casa, por dentro era aún más hermosa que por fuera, tenía unas escaleras dobles y era color blanco. 
Asunción, el nombre de la señora, me guía hasta mi habitación la cual, al entrar me quedo pasmada, es completamente hermosa y grande. 
-Bueno te dejo para que te instales es un gusto tenerte aquí -dice Asunción antes de irse del cuarto. 
Suspiro y dejo la maleta en la cama para comenzar a desempacar, saco algunas de mis cosas y las guardo en los muebles que hay en la habitación, otras pocas las dejo en la maleta, pero decido quitarme por fin el sudor de mi cuerpo y voy a bañarme. 
Tomo mis cosas y salgo de la habitación porque sí, el baño esta fuera. Comienzo a bañarme y tardo un largo rato bajo el chorro del agua sintiendo como mis músculos se relajan después de estar sentada tanto tiempo. 
Una vez termino de ducharme me coloco unos jeans y un suéter, obviamente con ropa interior debajo, pero eso ya se da por sobreentendido. 
Regreso a mi cuarto y me recuesto en la cama con la mira en el techo cuando escucho un par de golpeteos en la puerta. 
-Adelante. -Hablo sin prestarle atención, alguien abre la puerta y se adentra a mi cuarto, al voltear lo veo, está parado con una sonrisa en el rostro tamaño Titanic, bueno no, pero si una sonrisa grande. 
Me levanto corriendo de la cama y lo abrazo con una sonrisa en el rostro, él me levanta de la cintura dándome vueltas. 
-Te extrañe hermana -dice al bajarme y darme un beso en la frente. 
-Y yo a ti Will, ¡Ah! no lo puedo creer estas más grande -Digo parándome de puntillas para ver si lo alcanzaba, pero me fue imposible haciéndolo reír. 
-Sí, bueno, intente no crecer, pero me fue imposible, pero al parecer tú sí que te quedaste tal como estabas. -Ríe al verme poner cara de indignación. - Bueno solo venía a decirte que te espero abajo, Asunción está haciendo la cena. -Diciendo esto sale no sin antes darme un beso en la frente. 
Esperen la ¿cena? pues qué hora es. 
Veo mi celular y son exactamente nada más y nada menos que las ¡8:00pm! Dios sí que tardo en bañarme, como sea bajo y camino hasta el comedor sentándome a lado de mi hermano, cuando Asunción nos sirve nos dedica una sonrisa. 
-Tengo que irme temprano, ¿puedo dejarte los platos, Will? -Pregunta a mi hermano sonriendo. 
-Ya sabes que si Nana. -Hace un puchero y asiente. 
-Gracias cariño. -Dice asunción y se va dejandonos solo a los hermanos Smith. 
-Entonces ¿incendiaste la enfermería? -Dice mi hermano divertido comiendo de su plato. 
-Oh vamos, no fue mi culpa, la enfermera dejo a mi alcance unos cerillos y alcohol y pues ya me conoces -Digo metiendo un pedazo de comida a mi boca. 
-Lo que tu digas hermanita, pero ¿en serio? ¿3 escuelas en este año? Nuevo récord en la familia Smith. –Dice apuntándome con la cuchara. 
-Ay no fue para tanto Will. -Y aquí viene el reclamo, él me ve con una ceja alzada. 
-Bien veamos si no fue para tanto –Lo sabía, comienza a nombrar las escuelas y decir porque me habían expulsado. -Uno: new york film academy te adentraste a mitad de la noche con un bate porque según tu "había fantasmas". -Hace comillas en los dedos. -Y en tu hermoso recorrido le pegaste a la directora del instituto con el bate dejándola tirada y con un chichón en la cabeza. 
-Oye enserio había algo ahí. -digo indignada recordando como espere a que la mujer despertara con el miedo de que un espíritu se me acercara. 
-Sí, claro. -Dice irónicamente. -Bien sigamos; dos: New York City Departament of Education golpeaste a la maestra de.... - chasquea los dedos intentando recordar a que maestra fue. 
-Física. -Digo entre dientes virando los ojos. 
-Gracias... A la maestra de física porque te dijo que reprobarías el año por tu conducta. -Me mira con una ceja alzada y negando con la cabeza. 
-¡Ella me odiaba! -Digo casi gritando. 
-¡Julieth! -me reprende poniendo su dedo en mis labios indicando que me callara. 
-Ya lo siento sigue... -Digo con una cara de perrito regañado. 
-Y finalmente Harvey Milk High School incendiaste la enfermería -Me mira negando de nuevo con su enorme cabezota. 
-Ya dije por qué -me cruzo de brazos frunciendo el ceño. 
-En serio hermana, necesitas ayuda profesional, urgente -dice poniendo una mano en su frente -estás demente. 
-Pero aun así me quieres y para que conste: no estoy demente. -Digo arrugando mi nariz. 
-Bueno July. -Come su última cucharada de comida rápido.- Debido a que Asunción no lavo los platos –Se levanta con mucho cuidado. 
-¡OH NO!, ¡VEN AQUÍ WILLIAM FREDERIC SMITH ODOWEL! –Grito para que me escuche ya que ha salido corriendo como una niñita asustada -¡ME LAS VAS A PAGAR FREDERIC! 
-¡POR LO MENOS NO TENDRE QUE LAVAR LOS PLATOS! -grita desde su habitación. 
Joder, es cierto, pero me las pagara. Termino de cenar y me levanto para recoger los platos cuando escucho como tocan la puerta, me acerco a abrir y cuando lo hago hay un chico parado, muy sexy de hecho, con cabello castaño chaqueta negra ojos color azul y sus labios perfectamente definidos recargado en el picaporte. ¡Wow! Yo lo quiero para mí. 
-Disculpa preciosa -Y se acabó el encanto, ya no lo quiero, su voz es arrogante e idiota -¿esta Will? 
-Sí claro, espera ¡WILLIAM UN IDIOTA EN LA PUERTA TE BUSCA! Disculpa ¿cómo te llamas? -me volteo para que me diga su nombre. 
-Mathew -dice con voz irritada, pero con un toque de risa en ella. 
-¡EL IDIOTA DICE QUE SE LLAMA MATHEW! -En ese momento mi hermano baja como si su vida dependiera de ello o como si fuera una princesa de Disney y el tal Mathew fuera su príncipe azul que incluso al llegar a la puerta siento como salgo volando casi haciendo que la gravedad haga lo suyo y caigo al suelo. -Eres un idiota Frederick. 
-Oye bro, dejaras que la ¿servidumbre? Te humille. -Y eso amigos, fue la gota que derramo el vaso, lo veo y me quito el zapato para luego lanzarselo a la cabeza al tal Mathew alias "idiota" 
-En primera lo trato como quiero porque soy su hermana pequeño mono con pocas neuronas, en segundo no soy la servidumbre y en tercero ¡DAME MI ZAPATO! -Me levanto del suelo y le arrebato mi zapato, lo "limpio" ya que las sucias manos del tipo este lo han agarrado y me lo pongo 
Una vez todo está bien le doy un sopapo a mi hermano y le digo que lave los platos mientras que yo recojo la mesa, Mathew ve divertida la escena ya que se pone a reír. 
-Bien pequeño mono con neuronas o te vas a o te quedas, si te vas pues puedes hacer lo que quieras, pero si te quedas tienes que ayudar a recoger porque aquí no se traen vagos de gratis. -Digo mirando al idiota. 
-Bien pequeña niña con buen trasero y que aún no se tu nombre, me quedo ya que no tengo nada más que hacer. -Bien, estoy atónita porque el alíen depravado dijo que tengo buen trasero, lo que significa que lo vio, pero no voy a dejar que gane. 
-Me llamo Julieth te diría que es un gusto, pero estaría mintiendo así que mejor no lo diré. -Nos damos un apretón de manos y luego entramos, dejo al alíen en la sala disponiéndome a ir directo a mi habitación pero escucho un grito muy pero muy agudo proveniente de la cocina así que voy corriendo a esta y veo a mi hermano huyendo de una... araña ¿por qué no me sorprende? 
Will siempre les ha temido a las arañas, viro los ojos y tomo un vaso de vidrio vacío y una hoja de papel y meto a la pequeña araña en el vaso cubriendo la boca de este con la hoja liberando a la pequeña por la ventana, Mathew estaba casi orinándose de la risa mientras Will lo fulminaba con la mirada. 
-Bien alíen la hora de visitas ha terminado mi pequeño temedor a las arañas necesita dormir ya que mañana me llevara a la escuela así que adiós -señalo la puerta. 
-Oh mi pequeña con trasero sexy temo decirte que hoy dormiré aquí. -No sé cómo, pero él ya estaba demasiado cerca, tanto que nuestras respiraciones chocaban. 
-Anderson, te juro que si sigues a esa distancia de mi hermana te dejo sin un solo espermatozoide funcionando. -Dice mi hermano con un puño en la mano haciendo que el mono sin neuronas se aleje de mi casi corriendo. 
Por supuesto Will no lidia con arañas, pero si con golpes violentos. 
-Bien así está mejor ahora que está todo controlado me retiro... Ah y Math no te quedaras a dormir así que es mejor que te vayas. -Dice mi hermano señalando la puerta. 
Veo como Mathew hace un puchero y luego se va y yo voy a mi cuarto a dormir que lindo primer día en casa me pongo los auriculares y coloco la primera canción que encontré en mi teléfono. 

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