Asperia

Géneros: Aventura, Fantasía

Tags:

Travesía
magia
Dedf1sh
viaje
Asperia

Asperia es una tierra mágica repleta de criaturas de lo más variopintas y un pasado manchado de sangre y que llevó a su división. En un día cualquiera, en la gran Meseta de Savia, donde habita la especie humana. El rey comenzó a buscar a un guerrero para cumplir con la tarea de acabar con cierta bestia... Cuándo de repente apareció Irena Shadows, una misteriosa y temida caza recompensas con un carácter fuerte y poseedora de la aún más misteriosa y temida Espada de la Oscuridad, un artefacto envuelto en una historia que nadie conoce. Irena es elegida para cumplir con la tarea de acabar con la llamada Bestia de Hielo y comienza un inolvidable viaje en el que conocerá a aliados como el temeroso Scott y la amable Selia. Enemigos como las misteriosas magas elementales y el presumido Alexander. Y descubrirá las olvidadas historias del pasado de Asperia y los secretos que estas esconden.

Capítulo uno -La caza recompensas-

Asperia

visibility

452.0

favorite

1

mode_comment

0


 
-En una pacífica mañana de un día sin diferencia a cualquier otro, en en una pequeña ciudadela conocida como la Ciudad Terracota, situada en la Meseta de Savia, la más grande de toda la tierra de Asperia.Los habitantes de aquella ciudad, los llamados terracotanos, se encontraban haciendo sus rutinas diarias como en cualquier otro día del año.Una brisa fresca recorría todas y cada una de las calles, acariciando suavemente las hojas de los árboles otoñales, algunas caían con delicadeza en las aceras de hermosa piedra blanca. Pequeñas criaturas como lagartijas recorrían los  muros de los edificios como las casas, la biblioteca o la herrería. Todas hechas de ladrillos blanquecidos, y los tejados, de madera anaranjada.Sin duda, el simple paisaje de la humilde ciudad y el cielo anaranjado típico de la zona, demostraba lo pacífico y tranquilo que era el lugar.
 
De repente, en la plaza central, donde se encontraba una fuente decorada con la estatua de Sir Zhen, un antiguo rey de la Meseta de Savia, el pregonero anunció que todos aquellos que estuviesen interesados en una misión encomendada por el mismísimo monarca rigente de la Meseta de Savia, el rey Brook. Este esperaba en el ayuntamiento de la ciudad. Avisó además, que todos los voluntarios deberían poseer armas mágicas.
 
 
 
Un arma mágica se trataba de  un arma tal como su nombre indicaba, la diferencia con las comunes, era que las mágicas se trataban de reliquias con incontables años de existencia, por lo general albergaban el poder de algún elemento, y la única forma de obtener una era buscando, cosa que, por supuesto, no era una tarea fácil…Pero todo guerrero que se preciaba debía tener una, habían muchas más de las que uno podía pensar, solo había que buscar bien y tener agallas.
 
 
 
Los Caza recompensas no tardaron en acudir a toda prisa, no muchos terracotanos poseían un arma mágica, así que tan solo tres acudieron al encuentro.
 
 
 
-¡Atención, su majestad se dispone a hablar!-Dijo el lacayo del rey, un tipejo bastante bajo con cara de mal humor
 
-¡Así es, necesito al guerrero más fuerte de toda la Meseta de Savia, y me han dicho que aquí, en Ciudad Terracota, se encuentran los mejores, así que más vale que lo demostréis!-Dijo el Rey
 
-Deje que introduzca a mis hombres majestad, hete aquí, a los únicos poseedores de armas mágicas de la ciudad: Max, poseedor del sable del trueno. Lance, poseedor del arco de hielo. Y por último, Ángelo, poseedor del hacha flamígero.-Replicó el alcalde.
 
-¿Está seguro no hay nadie más?-Preguntó el rey
 
-Absolutamente majestad-Replicó el alcalde
 
-Perdón por la tardanza, ¿Llego tarde?-·Preguntó una chica entrando en la habitación.
 
La joven aparentaba tener alrededor de unos dieciocho o diecinueve años, tenía una piel pálida, pelo largo negro recogido en una gran coleta y unos llamativos ojos heterocromos, el derecho negro y el izquierdo amarillo. Portaba un pañuelo grande negro en el cuello y una coraza negra, pantalones gris oscuro y unas botas también negras y largas. También llevaba unas hombreras negras con estampados amarillos y guantes negros sin yemas. Además de un cinturón marrón del que colgaba la funda de su espada, la cual era negra con la punta amarilla.-
 
-¡Tu! ¿¡Quién te ha dicho que puedes entrar aquí!?-Preguntó el alcalde, furioso y con un puño cerrado.
 
-¿Quién es esa?-Preguntó el rey con curiosidad.
 
-Una bruja…-Replicó el alcalde-Deberíamos deshacernos de ella de una vez por todas…
 
-Pf… Eso es ridículo, no soy ninguna bruja, señor alcalde… ¿Su incomodidad no se deberá por casualidad a…?-Intervino la chica mientras desenvainaba su espada-¿Esto?
 
La espada de la muchacha era también un arma mágica, una conocida cómo La Espada de la Oscuridad, y por una buena razón, la hoja estaba envuelta en llamas totalmente negras, y estaba rodeada por partículas de llamas igual de oscuras.De dicho objeto se sabía más bien poco, no se sabía, donde, quién o como se forjó. A modo de leyenda se contaba que estaba fabricada con la pura esencia de la maldad y el odio, y que aquel que la poseyese solo traería fatalidad y ruina.
 
 
 
-¡Guarda eso! ¿¡Estás loca!?-Protestó el alcalde retrocediendo unos pasos.
 
-No hay de qué preocuparse señor alcalde, solo es una espada-Respondió la chica con una sonrisa pícara mientras guardaba el arma-
 
-Es interesante cuánto menos…-Intervino el rey-Señorita, creo que es usted la candidata indicada para esta misión…
 
-¡¿Qué?! ¡P-pero su majestad! ¡¿Qué le hace pensar que podemos fiarnos de esta…Caza recompensas?!-Preguntó el alcalde indignado.
 
-¿Y qué me hace pensar que me puedo fiar de los otros tres?-Preguntó por su parte el rey-Tengo una corazonada de que ella es la indicada, pero…Creo que la forma más justa de elegir al guerrero será en un combate.
 
-Vaya, creo que es la primera vez que alguien me habla así de bien.-Bromeó la muchacha-Gracias majestad.
 
-Majestad, permítame preguntar…-Intervino Max, el propietario del sable del trueno- ¿En qué nos está metiendo exactamente?
 
-Deberéis ir más allá de la meseta, pasando todas las tierras exteriores y plagadas de bestias, hasta al Páramo Helado, donde deberéis acabar con la vida de la Bestia de Hielo, una criatura extremadamente peligrosa, deshacerse de ella es de vital importancia para la seguridad del reino-Explicó el Rey.
 
-¿Y ya está? No parece difícil-Dijo la joven mientras se peinaba un poco con la mano.
 
-Veo que te crees que sabes mucho-Protestó el alcalde-
 
-Sé todo lo que necesito saber-Replicó la chica con las manos en las caderas.
 
-Pues a ver si sabes lo que va a pasar cuando acabe contigo en un duelo-Intervino Lance, el propietario del arco de hielo, con un tono de voz retador.
 
-Sé que no lo harás-Respondió la chica con una risa silenciosa- Ninguno de vosotros lo hará, no tenéis lo que hace falta para derrotarme.
 
-Yo de ti no me chulearía, solo harás más el ridículo cuando acaben contigo-Respondió Ángelo, el dueño del hacha flamígero-
 
-Y bien, ¿Cuándo será el torneo?-Preguntó La chica con una sonrisa e inclinando un poco la cabeza-
 
-Dentro de dos días, en la arena más cercana-Replicó el rey- Es decir, el coliseo del Rey Zhen.
 
-Entonces nos veremos allí, estoy impaciente por ver que tan duros sois… -Dijo la chica con una media vuelta antes de salir por la puerta-
 
 
 
-¿Cuál es su nombre?-Preguntó el Rey una vez todos, menos el alcalde, abandonaron la sala-
 
-¿El de la muchacha? Irena, Irena Shadows.-Respondió el alcalde cambiando su cara a una de preocupación-Majestad, es una chica ambiciosa y rastrera, ¡La propietaria de la infame Espada de la Oscuridad!... No es una buena idea encomendarle una tarea tan sumamente importante a una persona como ella.
 
-Solo irá si gana el torneo.-Respondió el Rey-Bueno…Creo que debería irme ya, volveré en dos días, espero que esté todo listo para el torneo cuándo vuelva.
 
-Como usted ordene majestad.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo