Cap 7

Averno (YAOI)

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El entrenamiento del equipo de boxeo era duro, muchos de los principiantes que habían aspirado a entrar, en esa semana o incluso el mismo día de entrada terminaban en la enfermería o incluso trasladados de urgencia al hospital. Era un equipo muy competente con numerosas victorias a sus espaldas y una gran reputación y sobre todo aquello se encontraba Mat. El invencible Mat. Desde que había entrado no había perdido ni un combate, todo el mundo pensaba que tenía un gran talento y técnica, pero en realidad lo que tenía era una sangre fría como el hielo y sabía donde golpear, sabía donde haría más daño a su oponente, todos los puntos débiles del cuerpo humano y analizar las debilidades de su adversario. Era simple estrategia.
El gimnasio estaba lleno de alumnos que habían ido a ver el combate de Mat contra su compañero, que aspiraba al puesto de capitán. La norma de oro del equipo era que solo el más fuerte sería el capitán y cada vez que alguien quería hacerse con ese título se montaba un revuelo terrible en el internado, se hacían apuestas o vendían bebidas de fuera, lo cual era un contrabando hecho y derecho en aquel lugar.
Ni se habían molestado en montar un ring para la pelea, simplemente habían señalado los límites con cinta adhesiva negra, más que nada para que ningún inconsciente tuviera la brillante idea de pasar por ahí. El equipo al completo estaba presente en el encuentro, en primera fila, estos más bien servían de muros protectores para el resto de alumnos, que emocionados animaban a sus respectivos objetivos de apuesta.
El aspirante era grande y musculado, calentaba en el mismo sitio dando golpes al inocente aire, esperando a que Mat apareciera. Tenía un aspecto imponente, a cualquier persona le hubiera hecho desear que se lo tragase la tierra con solo estar de pie a su lado pero cuando Mat apareció en escena, entrando con paso firme en el gimnasio por la puerta de los vestuarios quedó empequeñecido por la presencia que tenía el capitán. Aunque Mat no tenía tanta masa muscular no debería subestimarlo o aquello terminaría pronto.
Un miembro del equipo se dispuso a declarar las normas y condiciones del combate, pero apenas podía oírse nada con todo aquel ruido, el bullicio del público era un incordio para Mat y una simple mirada de advertencia los hizo callar a todos casi de inmediato. Al pobre aspirante se le pusieron los pelos en punta, tenía una mirada terrorífica.
Una vez presentado todo, dio comienzo al combate.
El aspirante, con movimientos ágiles atacó primero, pero Mat lo esquivó sin demasiada dificultad, devolviéndole su propio golpe, utilizando fuerza y peso en su contra con un golpe directo a la boca del estómago.
Aquellos segundos pasaron a cámara lenta para todos.
Un Mat impasible hundiendo su brazo firmemente. El aspirante que no lo vio venir, su cara de sorpresa y dolor antes de poner sus ojos en blanco y caer semi-inconsciente de un solo golpe. Solo se escuchó su cuerpo caer al suelo como si fuera un tronco, Mat lo remató de una patada que le cruzó la cara y probablemente le sacara un diente. Pero el silencio no duró mucho ya que una oleada de aplausos y gritos entusiasmados canturreando a Mat mientras éste salía de allí como si nada en dirección a los vestuarios mientras su oponente era atendido por el médico del internado que ya había visto a muchas víctimas de Mat.
Volvió a los vestuarios sin perder más el tiempo.
 
Lanzó las protecciones contra la taquilla, furioso. Estaba harto de aquellos incompetentes que solo servían para levantar pesas y no sabían dar un buen golpe ni aguantarlo. Solo había conocido a una persona lo suficientemente fuerte como para resistir y no pensaba dejarlo escapar.
 
El sonido estándar de su móvil sonando en su bolsa le hizo salir de sus pensamientos. Miró la pantalla.
 
-Dime.-Dijo secamente.
 
-Disculpe la tardanza. Hemos encontrado algo muy interesante sobre ese chico.- la voz que le contestó sonaba seria.
 
-Suéltalo de una vez y espero que merezca la pena...- alzó una ceja mientras recogía sus cosas. La voz no se alteró para nada, ya estaban acostumbrados a su trato.
 
-Al parecer no solo no está registrado oficialmente en el internado, sino que no tiene ninguna clase de antecedente escolar ni de ningún tipo. No hay viviendas anteriores, familia ni nada que lo ate a ninguna parte, simplemente apareció en los archivos hace un año.
 
Mat se sorprendió bastante, aunque ya sabía lo del registro, era muy extraño todo lo demás. Tenía muchas cosas que preguntarle aquella noche e iba a sacárselo de una forma u otra. Sonrió complacido.
 
-Buen trabajo.-Colgó.
 

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