Cap 10

Averno (YAOI)

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Shun estaba enzarzado en una conversación sobre qué cámara y en qué modo capta mejor el movimiento para fotografiar cosas a gran velocidad, era bastante apasionado en lo que respectaba a la fotografía y por eso mismo formaba parte del club.
 
El tema que les habían propuesto era la fuerza y lo primero que pensaron todos, aunque con temor fue en ir a hacer fotos a los miembros del equipo de boxeo. Solo algunos, junto a Shun terminaron yendo, los demás prefirieron ir al de karate e incluso los más filosóficos se fueron a buscar árboles. Sí, árboles...
 
En fin, cámara en mano y junto a sus compañeros entraron en el gimnasio y subieron por una escalera que se encontraba en el lateral para llegar a las gradas, bastante impresionantes, pero el tamaño del gimnasio lo era de por sí. Se sentaron y empezaron a sacar el equipo que iba desde una cámara común a una profesional, la cual el dueño era muy quisquilloso y parecía Gollum con el anillo.
 
-¿Por qué tengo que hacer esto?
 
Aquella voz hizo que Shun se girara como la niña del exorcista y se frotara los ojos con incredulidad. Dan salía de los vestuarios, con los guantes y aquellos bóxers tan extraños que utilizaban en aquel deporte y justo detrás estaba Mat.
 
-Cállate.
 
Dan se calló, para sorpresa de Shun. Tenía un revuelto de sensaciones que marearía a cualquiera, así que se limitó a mirar con la boca abierta, no parecían haberse percatado de sus presencias. Los demás chicos hacían zoom con sus cámaras, preferían estar lejos, aunque no querían perder la oportunidad de sacar una gran foto. Shun sacó su cámara y enfocó a Dan.
 
Para empezar estaba impresionado. Jamás había visto el cuerpo de Dan y este se esforzaba en esconderlo, era chocante ver que lo que parecía un chico escuálido e incluso debilucho, era en verdad bastante musculoso. También podía apreciar las innumerables cicatrices que atravesaban su cuerpo de tantas formas diferentes que resultaba imposible adivinar de qué eran. A parte de todo eso tenía mal aspecto, no parecía encontrarse bien y su forma de mirar a los demás lo demostraba.
 
-Hey Shun, ese de ahí es tu amigo, ¿verdad?- El chico que tenía al lado se había dado cuenta y tampoco era de extrañar, pero...
 
-Ah, no...- Shun ya no se consideraba amigo de Dan, no lo merecía después de aquella traición... y el peligro que conllevaba estar con Dan gracias a Mat.
 
Esa era otra, Mat. ¿Qué quería exactamente de alguien como Dan? ¿De qué le servía la información que le había dado? Shun no lo sabía y tampoco lo sospechaba. Se centró en lo que ocurría en la pista.
 
Dan estaba incómodo por mostrar su cuerpo y era normal, todos lo miraban fijamente y lo miraban de arriba abajo con los brazos cruzados.
 
-Hoy tendremos un entrenamiento especial...- Mat había alzado la voz y se había colocado junto a Dan.- Y este chico nos ayudará.- Lo señaló. Todos lo miraron con suspicacia e incluso con sorna.
 
-¿Y qué se supone que vamos a hacer... con eso?- Uno de los chicos lo señaló con desprecio, pero a Dan se la traía floja. Solo quería largarse.
 
-Muy sencillo, tratad de derribarlo.- Dan se giró en su dirección con un claro "¿disculpa?" en la cara. Todos se rieron.
 
-Debes estar bromeando, ¿quieres matarlo?
 
-Aguantó un golpe directo mío, en la cara.- Cogió la mandíbula de Dan con brusquedad para mostrar la marca en su cara del puñetazo. Todos se quedaron de piedra. Incluso Shun, no nos olvidemos de él.- Solo quiero saber si ha sido suerte. Colocaos.
 
Se pusieron por parejas y Mat empujó a Dan a los brazos de el más cercano. Un chico que más bien parecía un armario, le sacaba dos cabezas incluso a Mat. Dan se sintió minúsculo ante su oponente. Este lo miraba intensamente, como si quisiera atravesarlo con la mirada.
 
-Hola.- Dan saludó sintiéndose estúpido al instante.
 
El otro gruñó y se puso en posición de combate, mirando a Dan, examinándolo más bien. Su cabeza estaba mandando señales extrañas que no comprendía ya que solo las había sentido con chicas. Pero Mat se dio cuenta de su mirada.
 
Empezaron con una especie de pelea y digo especie porque la pelea consistía en Dan huyendo de todos los golpes. Era muy rápido, tenía buenos reflejos, pero eso no valía mucho si no golpeaba. Con inseguridad intentó golpear al chico, pero este no sintió ni cosquillas. Claro, con tanto músculo debían tener los nervios atrofiados.
 
Con una mirada divertida, el chico devolvió el golpe a Dan cuando tenía la defensa baja por maldecir sus nervios atrofiados y acertó de lleno en el descuidado estómago.
 
-¡Argh!
 
Dan se llevó los brazos al estómago dolorido, pero no tardó en recuperarse del golpe y dar la cara de nuevo. El chico lo miró impresionado y a la vez interesado y Shun, que los observaba desde lejos aprovechó para capturar el momento.
 
-Muy bien, ya vale Clarck.- Mat los detuvo. El chico, que ahora Dan sabía que se llamaba Clarck se retiró bastante disgustado. Mat lo miró un momento, pero luego se dirigió a Dan.-
 
-A partir de ahora entrenarás conmigo.- Dan apretó los dientes, pero no dijo nada.
 
Pasaron varias horas "entrenando", ese entrenamiento consistía en recibir los golpes de Mat. Ahora entendía por qué había insistido tanto en aquello, nadie aguantaba ni un solo golpe de Mat y el haber descubierto aquella capacidad el Dan lo había convertido al instante en un saco de boxeo viviente perfecto. Lo odiaba y podía pegarle todo lo que quisiera, ¡era todo un chollo!
 
Había pasado tanto tiempo que el resto del equipo ya se había ido y Dan, reventado, se tumbó en el suelo.
 
-No puedo más. Mátame si quieres.- Dan se arrastraba por el suelo protestando.
 
-Lo haría con gusto, pero todavía eres útil.
 
-Que encantador.
 
Mat no contestó. Le lanzó los guantes como señal de que habían terminado y Dan con fuerzas recuperadas casi fue dando saltos hasta los vestuarios. Se cambió y estuvo a punto de largarse felizmente cuando Mat lo sujetó por el cuello de la camiseta desde atrás.
 
-Prepárate, eres el primero que aguanta una noche conmigo y pienso aprovecharlo.- Mat sonrió ante la cara congelada de Dan, que lo miraba con los ojos vacíos.
 
¿En serio?

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