Elisabeth Life

Géneros: Humor, Romance

Tags:

Novela_ligera
Anime
Shonen
Ecuador
Comedia

Elisabeth Rooswen es una chica de primer año de clase social alta, ella es la hija del alcalde y desprecia a todas las personas por el estatu social que tiene, hasta que llega un chico y le cambia su vida, tambien de las personas que la rodean.

Recuerdo de vida #1: Él Estudiante

Elisabeth Life

visibility

359.0

favorite

2

mode_comment

0


¿Qué significa el amor para ustedes?, para ser exactos el amor es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista. Pero el Amor, significa algo más… el amor para el punto de vista de algunos es de sabor agridulce y eso les gusta a la mayoría pero a otros no les agrada mucho esa idea. Hay personas que dicen que el amor es una pérdida de tiempo que es algo pasajero, pero la historia que veremos hoy no se tratará solo del amor, también tratará temas un poco más delicado. Esta historia comienza en un colegio prestigioso, específicamente en el salón A-1.
 
*En la sala de clases*
 
En el salón entra el profesor llevando unos libros en su mano izquierda y su maletín con la mano derecha. –Buenos días estudiantes. –Dice el profesor dejando sus libros y el maletín en su escritorio.
 
Los alumnos que estaban en grupo charlando saludaron con una pequeña reverencia al profesor y regresaron a sus asientos. La única persona que no saludó al profesor como corresponde fue una chica que estaba sentada con las piernas cruzadas. -Oye Allison yo no necesito estar con esta chusma de “Mis compañeros de clases”, yo necesito estar en lo más alto de todo y que todos me miren desde debajo de mi trono. Elisabeth se ve en un mini espejo sus labios rosados.
 
-Pe-pero Elisabeth… Lo dice Allison mientras le sujeta el mini espejo.
 
-¡Ya te dije que me llames Ama cuando estemos en público! Elisabeth le grita a Allison.
 
- …Lo-lo lamento Elisa… ¡Di-digo Ama! Allison levanta sus manos a la altura de su cabeza por miedo a ser golpeada.
 
Elisabeth le lanza una mirada penetrante a Allison y se levanta de su asiento furiosa para salir del salón de clases, el profesor al ver que Elisabeth está saliendo del salón de clases le llama la atención. -Elisabeth por favor regresa a tu asiento.
 
Elisabeth se acerca al profesor con una cara de furia. –Usted no tiene derecho hablarme así, además que es un profesor mediocre ¡Y yo no le hago caso a los profesores como usted! Elisabeth después de haberle gritado al profesor se retira del salón de clases echando fuego.
 
-Ella siempre es así se cree la reina del colegio, solo porque su padre es el alcalde de la ciudad y su madre es dueña de una línea de ropa reconocida mundialmente. Lo dicen un pequeño grupo de alumnos murmurando.
 
El profesor lanza un leve suspiro. -Prosigamos las clases.
 
Elisabeth sale del salón caminando rápido por los pasillos y sin fijarse por donde iba. -Yo no necesito acatar órdenes de nadie, yo soy perfecta y sé lo bueno y lo malo de mi vida. Pensó. Sube las escaleras para dirigirse a la azotea, mientras ella subía la escalera se cruza con un estudiante.
 
–Disculpa, ¿sabes dónde queda el salón…?
 
-¿Sabes con quien estás hablando? Dice Elisabeth mirándolo mal.
 
El estudiante traga saliva. -Con una ¿chica?, ¿¡no me digas que tú eres ese tipo de personas!?
 
-Explícate. Elisabeth se cruza de brazos.
 
-Me da un poco de vergüenza decírtelo… pero lo diré. El estudiante desvía la mirada sonrojado. –Los chicos… que se visten de… chica.
 
Elisabeth al escuchar eso se ríe. –Oye pero ¿Qué estás hablando?
 
El estudiante al ver como se ríe Elisabeth también comienza a reírse. –Es mi primer día de clases en la ciudad y me cruzo con esta chica hermosa y además la hago reír, ¡comencé bien el colegio! Pensó el estudiante.
 
-Cambiando de tema, me presentaré… mi nombre es Elisabeth Rooswen y soy la reina de este colegio. Elisabeth se arregla el cabello mostrando superioridad. -¿Y tú quién eres?
 
-Mi nombre es Maxiel Vega. Dice mientras hace una reverencia.
 
-Claramente no me conoce, si me conociera ya hubiera salido corriendo… como todos los chicos que conozco. Pensó Elisabeth.
 
Ahora les explicaré porque Elisabeth dijo eso, ella tiene un historial en este colegio un tanto manchado… por eso todo el colegio le tiene miedo, además ella es la hija del alcalde, si ella quiere te puede dejar sin casa. Fin de la explicación, sigamos con la historia.
 
-Así que Maxiel ¿verdad?, tu familia ¿Cuántos millones tiene?
 
-Bueno… es algo gracioso, pero… mi familia no es millonaria. Se ríe mientras se rasca la parte trasera de su cabeza.
 
-¿¡Qué no es millonaria!? ¡Pero como entro a este colegio… de millonarios! Pensó Elisabeth.
 
Elisabeth ve a Maxiel con rechazo. –Chico ha sido… agradable esta charla pero mis padres no me dejan juntar con gente como tú, así que… Adiós. Elisabeth sigue subiendo las escaleras. -¡Un chico que no es millonario está estudiando en un colegio de millonario, lo que me faltaba! Pensó Elisabeth.
 
-¡Oye pero no me respondiste a mi pregunta! Dice Maxiel.
 
-Escúchame… no me vuelvas a dirigir la palabra ¿Entendiste? Elisabeth gira su cabeza donde esta Maxiel y le saca la lengua burlándose de él, en ese mismo instante que se estaba burlando de Maxiel ella pisa mal un escalón y se cae encima de Maxiel.
 
-Eso si fue un buen golpe. Dice Maxiel. –Elisabeth ¿Estás bien?, que bueno que estaba yo aquí para poderte proteger de la caída. Maxiel sigue hablando sin percatarse que Elisabeth se quedó inconsciente por el golpe.
 
*Han pasado varias horas*
Dato Curioso:
La fruta favorita de Elisabeth es el Coco.
 
Elisabeth abre sus ojos con rapidez y se da cuenta que está en una cama desconocida, tampoco podía reconocer las paredes que la rodeaban. -¿Dónde estoy? Dice mirando alrededor. Se percata que al lado suyo esta Maxiel durmiendo sentado en una silla pero recostado sobre la cama donde esta acostada. -¿Por qué Maxiel tiene vendada la frente? Elisabeth observa que la venda de Maxiel tiene un poco de sangre y comienza a recordar que paso. –Ya veo, pisé mal un escalón y seguramente caí encima de Maxiel por eso lleva las vendas. Pensó.
 
Elisabeth se levanta y recuesta a Maxiel en la cama. –Como agradecimiento te cambiaré las vendas. Coge el botiquín que tenía Maxiel en su escritorio y saca unas vendas, mientras le cambiaba las vendas ella veía como el sol le pegaba en el rostro a Maxiel. –Este chico arriesgo su vida para salvarme… salvó a una chica que ni conocía y además lo trate mal… ahora me siento mal por él. Elisabeth termina de vendarle la frente a Maxiel y guarda las vendas en el botiquín. –Como una reina le tengo que dar una recompensa a mi subordinado por arriesgar su vida para mi bienestar. Piensa en que forma darle la recompensa y recuerda que a Allison la recompensaba dándole Mangos, pero en esta habitación no hay mangos. Elisabeth se queda viendo los labios de Maxiel. -¡Tengo una idea! Ella se dirige al escritorio de Maxiel y saca un cuaderno. –Si no hay mango, no importa… Elisabeth agarra un lápiz y comienza a dibujar. -…Solo tengo que dibujar el mango. Termina el dibujo y arranca la hoja. –Que tengas buen provecho Maxiel. Justo cuando iba a darle de comer la hoja, Maxiel comienza hablar dormido.
 
–co… co… ¡Comida! Dice mientras esta gritando y moviendo su cabeza de un lado a otro. Elisabeth al escucharlo gritar se asusta y sale de la habitación corriendo. – ¿Por qué comenzó a gritar “Comida”?
 
Camina por el pasillo de la casa y por alguna extraña razón tienen un foco que parpadea de forma Creepy. -¿Dónde estoy? Elisabeth llega a un comedor donde una pequeña familia está charlando entre ellos. -Buen… provecho… Se lleva sus dos manos al corazón.
 
-¡Hola tú debes de ser la chica inconsciente que trajo mi hijo! Dice una señora sirviendo la comida.
 
-Lo dice como si fuera algo normal. Pensó Elisabeth.
 
-Y mis modales, buenas tardes señorita soy la Mamá de Maxiel un gusto conocerla. Elisabeth a primera vista ve que es una señora muy cariñosa y amable. -Ven y come con nosotros. Dice la Señora Vega con una sonrisa.
 
-¡Estoy en la casa de un chico! Elisabeth se lleva sus dos manos a la mejilla sonrojadas. Ella tiene el estómago vacío y le comienza a rugir el estómago –No es porque quiera pero, s-si insisten… Se acerca poco a poco al único asiento desocupado que tenían.
 
-Ven toma asiento no seas tímida estamos comiendo en familia. Le dice el Señor Vega a Elisabeth señalando el lugar donde va a sentarse. Ella al escuchar la palabra “Familia” comienza a imaginarse una familia con Maxiel y su cara se pone roja.
 
*En la imaginación de Elisabeth*
 
Elisabeth está preparando la cena vestida únicamente con un delantal de cocina. Justo cuando termina de preparar la cena, ella escucha que alguien abre la puerta y se dirige rápidamente a ver quién es. -Hola amor ya llegue de trabajar. Dice Maxiel dejando caer su maletín y tratando de sacarse la corbata.
 
Elisabeth recoge el maletín. -Hola mi amor, ¿quieres bañarte? O… ¿Me… quieres… a… mí? Le dice de forma coqueta y con la cara sonrojada. Maxiel agarra de la cintura a Elisabeth –Ven que hoy te voy a dar lo tuyo. Maxiel se lleva a Elisabeth a su habitación pero de una forma primitiva, arrastrándola desde su cabello. -¡Oh Dios mío mañana no podré caminar! Dice Elisabeth con una cara pervertida.
 
*Fin de la imaginación de Elisabeth*
 
La Hermana de Maxiel se da cuenta que tiene la cara roja. –Parece que “Alguien” se está imaginando cosas pervertidas con mi hermano. Elisabeth esta tan profunda en su imaginación que ignora a la Hermana de Maxiel. Ella siente que alguien le toca el hombro y se gira para saber quién es –Buenas tardes Elisabeth. Lo dice Maxiel con una sonrisa. -¡Hola Ma-Maxiel no es lo que me imagine no tiene nada que ver contigo! Elisabeth se vuelve a desmayar, pero esta vez cae de cara al suelo.
 
-¡Oh Dios mío otra vez no! Dice Maxiel gritando de pánico mientras carga a Elisabeth.
 
-¡Llamen al 911! Dice la hermana corriendo por la casa y llorando. -¡Es demasiado tarde hermano, enterémosla y la dejaremos descansar en paz! Le dice mientras se le caen algunas lágrimas. Dice mientras esta cavando en el patio una tumba.
 
Los padres de Maxiel le explicaron a sus hijos que no esta muerte y que dejen de llorar… Maxiel regreso el cuerpo a su habitación.
 
*Se hizo de noche*
 
Elisabeth se despierta de nuevo en la misma cama, pero se da cuenta que está sola en la habitación y esta vez las paredes se les hacen un poco más familiar. –¡Auch! me duele la cabeza. Se toca la frente y siente que tiene un chichón enorme. – ¡No Dios mío, mi bello rostro esta estropeado por este chichón! Lo dice a punto de llorar.
 
Maxiel abre la puerta con fuerza. -¿Qué ocurre aquí? ¿Dónde está el coco? ¿Todo está bien? Dice sujetando un sartén.
 
-¡No me mires! Dice Elisabeth ocultándose bajo la cama como si fuera Gollum.
 
-Elisabeth ¿Qué te sucedió? ¿Por qué te ocultas de mí? Dice mientras camina hacia la cama donde esta oculta.
 
-Ahora soy horrible y no merezco vivir, por favor mátame de una vez. Dice mientras se tapa el rostro con sus manos.
 
-Tranquila no creo que te vayamos a matar porque eres fea. Le extiende el brazo para poder sacarla de ahí.
 
Elisabeth se percata que hay varias revistas y todos tienen el mismo título. -¿Kama-Sutra? ¿Qué es eso? Murmuro.
 
Maxiel al fin logra alcanzar a Elisabeth y la jala hacia afuera pero cuidadosamente. -Oye Maxiel dime ¿Qué es esto de Kama-Sutra? Dice mientras sujeta varias revistas en sus manos.
 
-Esto es… ¡Para estudiar! Dice mientas desvía la mirada sonrojado.
 
-¡Deberíamos estudiar esto juntos nos podría servir en algún futuro para entrar a la universidad! Dice tratando de abrir la revista. –¿Oh? ¿Qué raro la revista está pegada pero no sé qué sea?
 
Maxiel le quita la revista con rapidez –¡Bu-bueno mejor bajemos tus padres llegaron y están conversando con los míos!
 
-¿¡Mis padres están aquí!? ¿¡En tu casa!? Elisabeth se dirige a la ventana y ve que una limosina esta estacionada fuera de la casa.
 
-¡Sí! aunque me retaron porque te metí en una bolsa de basura y te traje a mi casa como si fueras un cadáver. Dice mientras se rasca la parte trasera de su cabeza con una risa nerviosa.
 
-¿¡Enserio me llevaste del colegio a tu casa como si estuviera muerta!? Lo dice mientras se ríe.
 
-Es que no sabía qué hacer. Maxiel se sonroja un poco pero también se ríe.
 
Elisabeth saca un pañuelo de su bolsillo y se seca las lágrimas por la risa. -Un momento… ¿Qué haremos con este chichón? Se toca el chichón de su frente.
 
-No pasa nada toma. Maxiel se acerca a Elisabeth y le da una crema. –Ponte esto antes de dormir y mañana por la mañana ya no estará ese chichón molesto.
 
-Espero que tengas razón recuerda que soy la Reina del colegio y tengo que ser perfecta. Elisabeth le habló con un tono frio y directo pero toma la crema.
 
La Hermana de Maxiel entra a la habitación. -¿Y cuántos hijos van hacer? Dice con los ojos brillosos de la emoción.
 
Maxiel y Elisabeth sé quedaron callados pero la Hermana de Maxiel seguía hablando. –Sería bueno si Elisabeth se embaraza con mellizos…
 
Maxiel agarra la silla de su habitación. -Porque así tendrían premio doble y además así sería súper bonito.
 
Maxiel le lanza la silla a su hermana con una fuerza sobre humana que la deja inconsciente al instante. –¡Ven vámonos Elisabeth rápido antes que despierte! Dice mientras le coge la mano a Elisabeth.
 
-Yo dudo que ella se levante rápido después del golpe que le diste.
 
-¡Tranquila nuestra familia se caracteriza por tener una buena resistencia a los golpes y no me preguntes él por qué!
 
-Muy… bien… Elisabeth gira la cabeza hacia el cuerpo moribundo de la chica y parece que todavía respira es algo bueno ¿No?
 
Los dos bajan a la sala y se dan cuenta que los Padres de Maxiel y los Padres de Elisabeth se llevan bien. -Es increíble que tengamos al alcalde en mi casa es un honor. El Señor Vega saca su celular y trata de sacarse una selfie con el Alcalde.
 
-Lo mismo digo señor. El Alcalde trata de posar para la selfie pero solo da vergüenza ajena.
 
El Señor Vega se dirige a Elisabeth y le pone sus manos en los hombros de Elisabeth. –Aquí está su hija, sana y salva. El Señor Vega trata de sacarse otra selfie pero ahora con Ella.
 
-Creo que Salí borroso en la foto. Pensó el Alcalde.
 
-Fue una bonita charla pero ya es muy tarde y tenemos que irnos. La Señora Rooswen le hace una señal al Alcalde para ya marcharse. Los padres de Elisabeth y los Padres se Maxiel se despiden.
 
Maxiel escolta a Elisabeth hasta la limosina. -Si vas mañana al colegio ¿verdad? Dice Elisabeth
 
-Sí espero que esta vez tengas más cuidado en subir las escaleras… es broma. Maxiel se ríe entre dientes.
 
-Si lo miras de mi perspectiva tú tienes parte de culpa. Elisabeth se cruza de brazos.
 
-¡O-oye pero solo quería pedir ayuda!
 
-Bueno en parte tiene un poco la razón… si no me hubiera burlado de ti…
 
Maxiel le interrumpe. –Si no te burlabas de mí no te hubiera conocido.
 
Elisabeth se sonroja un poco. –¡C-como sea! nos vemos mañana en el colegio… ¡no faltes! Siente como su corazón comienza acelerarse poco a poco.
 
Maxiel le regresa la mochila y se despiden mientras Elisabeth se sube a la limusina. El Señor Vega le toca el hombro a su hijo. -Maxiel y ¿tu hermana? –Lo dice un poco enojado por no venir a despedirse como es debido.
 
Maxiel recuerda que su hermana esta media muerta en la entrada de su habitación. –Cre-creo que se fue a dormir… Entra rápido a la casa para poder ocultar el cuerpo moribundo de su hermana pero fue demasiado tarde.
 
-¡Oh Dios mío! ¿¡Qué le sucedió a mi hija que esta tirada en el suelo!? Dice la madre asustada.
 
Maxiel traga saliva. –Espero salir vivo de esta. Pensó Maxiel.
 
*Dentro de la limosina*
 
Los Padres de Elisabeth sacan de sus bolsillos unos gel anti bacterial. –¿Si vistes a esas personas los pobres que son?, me daba asco sentarme en su sofá.
 
Los Padres de Elisabeth seguían hablando mal de los Padres de Maxiel hasta que le dirigen la palabra a Elisabeth. -¿¡Qué te sucedió en la cara!? seguro ya te contagiaron con algún virus. Le dice su Madre.
 
Elisabeth se sintió muy mal que sus Padres hablaran tal mal de esas buenas personas que les brindo su único techo a una extraña. -¡Se podrían callar de una vez! ¿Por favor? Les lanza una mira fría a sus padres.
 
-Alguien no está de buen humor hoy. Dice la Señora Rooswen.
 
Elisabeth tenía la cara enojada pero dentro de ella su corazón latía muy rápido y sentía un pequeño hormigueo en el estómago. Sabía que desde ahora el colegio será diferente.
?????????????????????????????
 
-¡Omg! ¡Elisabeth entro por primera vez en la habitación de un chico y estuvieron un buen rato solitos! ¿Qué habrá pasado en esos minutos que pasaron solos? ¿Será que Maxiel es precoz y por eso solo estuvieron solos unos pocos minutos? Y ¿Por qué Elisabeth tiene una apariencia de Loli? Averígüenlo en el siguiente Capítulo de…
 
-Espero un momento narrador. Dice Elisabeth.
 
-¿Qué quieres?
 
-¿Por qué mis padres y los padres de Maxiel no tiene nombre?
 
-Porque me da pereza ponerles nombre y además tus padres son irrelevante en la historia.
 
-Bueno está bien… ¡Espera que dijiste! Dice enojada.
 
-Bueno y así concluye este capítulo uno.
 
-Todavía no hemos terminado de hablar. Ella se acerca al Escritor con un bate de metal.
 
-Aquí se despide su anfitrión y vecino hombre araña… a no espera me equivoque de historia.
 
-¿¡Que dijiste acerca de mis padres!? Se acerca corriendo hacia el Escritor.
 
-Espera… ¿¡Qué haces con eso!?
 
-¡Te voy a dar lo tuyo!
 
-¡T-te prometo que la próxima vez…!
 
Elisabeth deja inconsciente al Escritor
 
Próximo Capítulo: ¿Esto es Amor?

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo