Cap 24

Averno (YAOI)

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-¡Hey tíos, ya ha despertado!- el joven que hasta hace unos momentos estaba sentado junto a Cóndor había salido disparado por la puerta dando voces.
 
Cóndor se incorporó, estaba en una habitación muy pequeña grisácea con un pequeño armario gastado y una silla vieja, tumbado en una cama. El sonido de numerosos pasos apresurados acercándose le hizo mirar al umbral de la puerta y allí aparecieron varios hombres que lo saludaban, unos con la mano, otros con una sonrisa triste... pero solo uno se acercó a él.
 
-¡Bienvenido novato!- era un tipo alto, más o menos de la misma estatura de Cóndor. Llevaba el pelo corto casi en punta y lo miraba amistosamente con unos preciosos ojos aguamarina. Ocupó el lugar del joven en la silla junto a Cóndor.- Buen combate el de ayer... fue realmente impresionante y le diste su merecido a mal nacido de Roger, ese cabrón había matado ya a varios de los nuestros...- desvió la mirada dolido.
 
-Así que todo el mundo puede ver los combates.- Cóndor se fue directo hacia la información, que era lo que más necesitaba.
 
-No, no, solo un grupo muy selecto y forrado de la población, a nosotros solo nos enseñan lo que quieren... pero digamos que tenemos nuestros métodos para enterarnos de lo que ocurre por allí arriba de verdad.-Señaló al techo mientras cruzaba las piernas despreocupado.- Yo soy Hans, encantado.
 
-Cóndor...- no dio más presentación.- ¿Eres alguna clase de líder o algo así?- miró al séquito que esperaba a Hans en la puerta pacientemente y que de vez en cuando se asomaban a escuchar.
 
-No, no, que va... un día miré hacia atrás y... ¡puf! ahí estaban.- se rió de su propia broma.- Digamos que intentamos pasar este martirio lo mejor posible ¿Y cómo lo ibas a hacer si no tienes a nadie con quien quejarte? Los compañeros son importantes y esta no es la excepción.
 
-Je, lo creas o no, lo comprendo.
 
-Eso es bueno.- sonrió de medio lado con complicidad.- Ahora comenzaré con la explicación rollazo, así que si tienes que ir al baño es un buen momento, no quiero interrupciones.- Cóndor puso los ojos en blanco a pesar de estar sonriendo.- Ejem, bueno, por razones "X" todos estamos aquí y como ya sabrás tenemos que luchar a muerte para salvar nuestro culo, ganar dinero y finalmente volver a casita. Básicamente es como una manera de devolver un préstamo, una muy bizarra. ¿Y cómo se decide quién combate? Buena pregunta. Es un sistema de clases muy simple, nuestros muy queridos espectadores disponen de monedas, todas de diferentes valores, cuanto más importante es la persona, más valor tiene la moneda ¿Y para qué son las monedas? También es una buena pregunta. Cada uno de nosotros somos como un caballo de carreras, apostarán cantidades indecentes de dinero por nosotros, pero con esas monedas deciden quién luchará, de qué forma y con qué. Si por ejemplo, quieren ver pelear a esos dos expresamente- señaló a los chicos que estaban más cerca- tendrían que llenar sus urnitas de monedas, aunque eso raramente ocurre, normalmente es bastante aleatorio o son luchas contra novatos... aunque hay excepciones en las que consiguen matar al veterano jeje.- le dio un toque en el hombro.- Tienes pinta de ser todo un superviviente, ¿cómo has terminado en este sitio de mierda?
 
-No estoy aquí por voluntad propia.-Cóndor se levantó de la cama y buscó su chaqueta con los cuchillos que evidentemente no estaban.- El cabrón de Aaron llevaba un tiempo dándome la tabarra con un trabajo, jamás quise atenderlo pero hace unos días... me llamó en un momento delicado, necesitaba el dinero para poder desaparecer e irme del país pero... bueno, ese cabrón me arrastró aquí.
 
-¿El mismísimo Aaron te trajo? Vaya, tú debes de ser muy bueno, esta es la primera vez que oigo que el pijo de Aaron se involucra personalmente... Ah, si buscas los cuchillos se los han llevado a la despensa de armas, seguramente no los vuelvas a ver.- Cóndor se sentó en la cama disgustado ya que era valioso dinero perdido.
 
-Joder, me costaron un montón de pasta.- Se tocó el brazo vendado, dándose cuenta de algo y llamando la atención de Hans enseguida- Por cierto, deduzco que tú me curaste, ¿no? Gracias.
 
-Oh, no hay de qué...- levantó la cabeza bruscamente, como si hubiera recordado algo importante.- ¡Ah! Casi se me olvida... Todos tenemos un botiquín en el cajón, te lo renovarán una vez por semana, nadie vendrá a curar nuestras heridas, así que ten cuidado.
 
-Tacaños hasta para eso...
 
-Tienes toda la razón-le dio una fuerte palmada en la espalda.- Por cierto... lleva un rato preguntándomelo... ¿cómo te hiciste eso en el ojo?
 
-Oh, ¿esto?- Cóndor se sorprendió con la pregunta, no solían preguntarle por su ojo, aunque no veía necesario contarle la verdad absoluta. Cogió la correa del parche y se lo quitó, mostrándole que no tenía ojo.- Fue digamos que... un pago indispensable.- sonrió con tristeza y volvió a colocarse el parche.
 
-Mmmm seguro que hay una historia fascinante detrás de eso, pero tengo la impresión de que no te apetece contármelo... así que no te preguntaré.- se levantó de la silla y se sacudió los pantalones extendiéndole el brazo.- Bueno, ¿te gustaría unirte a nuestro grupo? Sé que soy muy directo pero el tiempo es oro, platino en nuestro caso... Te prometo que no mordemos.
 
-¿Hay más opciones?- como toda respuesta, Cóndor la agarró al brazo.
 
-Bienvenido a bordo.
 
Los demás también le dieron la bienvenida y lo guiaron por las instalaciones. Todas las habitaciones eran idénticas, había un gran comedor donde también estaba el proyector. En ese preciso momento se estaba transmitiendo una pelea bastante patética, un chico delgaducho llorando y huyendo de un hombre que era la mismísima imagen de Jason de Viernes 13... muy desigual y desmoralizador. Varios hombres presenciaban la pelea casi con indiferencia, como si fuera una película mala.
 
-No te preocupes, ese tipo está encerrado a parte.- se refería al "Jason", Hans creía que estaba preocupado por eso y trataba de tranquilizarlo, aunque le daba igual.- De quien tienes que preocuparte de verdad es del maldito Aaron, si se levanta con el pie izquierdo... podría darle por montar un fusilamiento.
 
-¿En serio?
 
-Totalmente. Somos productos para él, hará lo que sea para divertirse, ya sea vendiéndonos o matándonos...- la atmósfera se estaba poniendo pesada por momentos, incluso los demás habían dejado de bromear.- ¡Pero es mejor no pensar en eso.... Disfrutemos de lo que tenemos ahora! Lo que ocurra mañana será problema del futuro.
 
Llevaron a Cóndor a una mesa y empezaron a sacar alcohol de todas las clases. Seguramente a la mañana siguiente no podrían levantarse de la resaca.
 
Unas horas más tarde, mientras continuaban con la fiestecita el megáfono sonó alto y claro, la voz de Aaron podía escucharse por todo el lugar.
 
-Cóndor, prepárate, mañana lucharás. Ve a la puerta 15 a las 9:00. Demuestra que no estamos perdiendo el tiempo contigo.- fin de la transmisión y todos se giraron a mirarlo con lástima, quizás no volverían a ver a su nuevo amigo.

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