Programa Explorer

Géneros: Acción, Aventura, Ciencia ficción

Luego de que las tropas de una organización mundial de la cual nunca se había oído antes invaden el colegio principal de la Ciudad de Geralldia, todos los estudiantes son llevados a la fuerza a una base oculta en el bosque, donde comienzan a ser entrenados con un fin desconocido; es entonces cuando Tony y sus amigos, en medio de una peligrosa lucha por huir de la organización, se ven obligados a revelar las razones ocultas que se tuvo para iniciar todo aquello, quedando envueltos así en sucesos que los encaminarán a descubrir que Tony, por más increíble que parezca, se relaciona estrechamente con la organización que arruinó sus vidas. Intentarán huir y luchar, pero aprenderán que ninguno de ellos podrá evitar lo que saben que deben enfrentar.

Prólogo

Programa Explorer

visibility

2.11K

favorite

6

mode_comment

1


Una increíble tormenta azotaba la ciudad esa noche, una tormenta tan fuerte que fue capaz de derribar varios de los gigantescos árboles que caracterizaban a la aislada pero poblada Ciudad de Geralldia. Truenos ensordecedores y centellas cegadoras se lanzaban violentamente por el nocturno cielo, dibujando figuras aterradoras en la oscuridad.No era normal presenciar una tormenta de aquella magnitud, aunque últimamente lo anormal se había vuelto cosa de todos los días, si decimos anormalidad para referirnos al alto número de huracanes, terremotos, maremotos, tornados, y tsunamis, nada más por nombrar un ejemplo.
Agregado a todo eso, las personas morían sin explicación alguna en los hospitales. Decían que era cáncer, pero sólo era una excusa para bajar las mareas, pues nadie sabía a qué se debían las muertes.
Hacía aproximadamente veinte años que líderes mundiales se habían reunido y países que nunca se imaginarían, estrecharon sus manos, todo para buscar soluciones a aquel asunto, aquello que amenazaba tanto todo lo que conocemos hasta ahora, y así fue como fue fundada la Organización Mundial de Supervisión de Anomalías, conformada por la unión de más de ciento cincuenta países.
Fue éste el órgano que quedó encargado de estudiar y controlar dichos sucesos, con funciones científicas, como el estudio de las anomalías climáticas y terrestres, tanto militares, como la persecución y eliminación de grupos bioterroristas. Pero aun así, esta prestigiosa organización acabó siendo la responsable del descontrol de nuestro mundo.
En la base central de supervisión de anomalías, la cual llevaba años operando cerca de Geralldia estudiando la gran cantidad de sucesos que se habían desatado, los científicos sabían que lo que se avecinaba era sumamente grave.
Ellos sabían que nunca debieron haber permitido que se llevara a cabo aquel proyecto. Hacía dos años, fue cuando todo comenzó a ir mal. Ese proyecto. Ese desastroso proyecto.
En la sala central de la base entró un hombre, alto y fornido, por su apariencia se sabía que era militar, acompañado por el jefe de científicos. Lo recibieron poniéndose todos de pie en señal de respeto. Algunos se acercaron a saludarle. Otros prefirieron evitar su cara larga y su mirada pesada y penetrante.
—Bienvenido a la sala central de supervisión, coronel.
—Ahórrate las formalidades, Jason. Ve al grano.
Ambos hombres continuaron caminando a través de avanzada maquinaria y muchísimos miembros del personal de la organización, hasta detenerse justamente en frente de una barrera translúcida.
—Ha empeorado demasiado en muy poco tiempo —comenzó a explicar el jefe de la base—. La están manipulando desde el otro lado para abrirla… Creemos que es él.
Ambos mantenían la mirada fija en lo que fuera que estaba del otro lado de la barrera, con expresiones sombrías, como si aquello que observaban les causara culpabilidad e incluso… miedo.
—¿No pueden contenerla por más tiempo? —Preguntó el coronel, luego de un largo suspiro.
—Podemos intentarlo, pero eso implicaría muchas más anomalías. Sólo sería cuestión de tiempo.
El coronel estuvo a punto de decir algo, pero…
—Háganlo —intervino una mujer con una repentina aparición. El coronel se quedó mirándola, su atractivo dejaba atónito a cualquiera—. ¿Cuánto tiempo tenemos?
—Di-directora —tartamudeó el hombre llamado Jason, asombrado por la aparición de la mujer—. Un mes como máximo.
—Ese malnacido —dijo la mujer apretando la mandíbula, y fijando sus ojos en eso que estaba del otro lado de la barrera—. Habrá que proceder. Estarán listos para entonces.
—E-eso quiere decir q-que...
—Sí —volvió a hablar aquella mujer—. Louis —añadió dirigiéndose al coronel—, mañana tendrás que ir a buscarlos.
—Pero ese niño, directora, ¿no deberíamos sacarlo de los planes? —preguntó Jason, haciendo un especial énfasis en la palabra “niño”.
—La mujer estuvo pensativa unos segundos—. No habrá problema alguno con el niño. La resistencia es heredada automáticamente si uno de los progenitores la posee. Ese niño puede ser útil. Tráiganlo de todas formas.
Jason y Louis se miraron mutuamente, y sin mediar palabra se volvieron a la salida y se marcharon de la sala central.
Claro que no tenían idea de que debieron reconsiderar la decisión que acababan de tomar, pero lo que sí sabían era que de ese día en adelante las cosas en la base se volverían intensas, y que tendrían que trabajar al triple, pues sería ejecutado el Programa Explorer.
  • Dalas-image Dalas - 28/04/2019

    Felicidades Gabriel! Acabo de destacar tu obra. Sigue trabajando así de bien y más obras tuyas serán destacadas. ¡Gracias por estar aquí!

Este sitio usa cookies para tu sesión de usuario y mostrarte publicidad.

De acuerdo