8: Resistencia y vulnerabilidad

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Todos los días habían comenzado a transcurrir de la misma manera; desayunar, entrenar en la Forja, almorzar, mas entrenamientos, cenar y a dormir. 
Las cosas habían dejado de parecer tan terribles al tiempo que se fueron acostumbrando a vivir de esa manera. Ya habían transcurrido alrededor de quince días desde que habían llegado a la base y aún no descubrían por qué los tenían allí.
—¡Arriba, Antony! —fue lo que despertó a Tony aquella mañana.
Era Zoe. Aunque pretendía solamente despertar a Tony, los despertó a los cuatro. Se levantó sobresaltado y casi cae de la parte alta de la litera.
—Zoe, ¿cuándo aprenderás a aparecer como alguien normal?
Tony miró el reloj para comprobar la hora y se dio cuenta que eran apenas las 5:00 a.m.
—¿Qué haces acá tan temprano?
—Los demás ya están despiertos. Dijeron que debemos reunirnos para hablar sobre todo lo que sabemos hasta ahora para retomar los planes —dijo mientras se daba vuelta hacia la puerta—. Apresúrense  —añadió y salió de la habitación.
—¿A quién se le habrá ocurrido esta increíble idea? —se quejó Scott.
—Probablemente a Gwen. Ella al igual que tú, son los más malhumorados ahora —dijo Cris mientras se sentaba en la cama con el despeinado cabello apuntando a todas direcciones.
—Levántense y vayamos antes de que las chicas vengan acá y nos pateen el trasero —dijo David, mientras se adelantaba al baño.
—Tal vez sea divertido ver como Ashley te da una paliza por no haberla besado nunca —bromeó Tony desde la litera, haciendo reír a sus amigos.
Era realmente un milagro que entre tantos malos ratos, aún fueran capaces de reírse de las bromas que se hacían.
Todos se asearon y vistieron sus uniformes. Salieron de la habitación y entraron a la de las chicas. Estaban todos en una especie de círculo y aparentemente esperaban sus llegadas. Se saludaron y se sentaron en el suelo.—Muy bien, tenemos un plazo de aproximadamente cuarenta minutos antes de que suene la alarma y tengamos que salir a formar e ir a la Forja. Han pasado dos semanas desde que nos tienen aquí y parece que se nos ha olvidado lo que tenemos que hacer. Pero sólo tenemos esa posible vía de escape y todos los datos sin sentido que hemos recopilado hasta ahora.
—Esa supuesta vía de escape está demasiado vigilada, creo que sólo sería accesible si por algún motivo se requiera presencia de todos los guardias en otro lugar, porque por ejemplo en un fallo de gravedad lo único que sucede al parecer es que todas las medidas de seguridad se desactivan —dijo Ashley.
—Hablando de medidas de seguridad —interrumpió — ¿No les parece extraño que dejen las puertas abiertas antes de la hora en la que debemos salir?
—Tal vez sea algo que no tomaron en cuenta, pues desde esas puertas para acá no hay muchas cosas que hacer —opinó Ángeles.
—Excepto en esa puerta que no es de una habitación donde ustedes espiaron el otro día —dijo Jim refiriéndose a Scott y Cris.
—¿Espiaron? —peguntó Gwen confundida.
—Sí, hace un par de semanas alcanzamos a oír a unas cuantas personas, hablando detrás de una puerta en la planta baja. En todo lo que escuchamos sólo alcanzamos a entender tres cosas. Brecha, radiación y armas —dijo Cris.
—¿Y hasta ahora se lo guardan? —preguntó Gwen furiosa.
—Esas palabras juntas no tienen ningún sentido —dijo Alba.
—Últimamente nada tiene ningún sentido.
—Eso de armas es con lo que se refieren a nosotros —dijo Jim.
—No nos sirve de mucho, es lo único que sabemos y no nos ayuda a comprender nada —dijo David.
Radiación... radiación... —decía Gwen— ¿Qué radiación? ¿UV? ¿Nuclear?
Radiación NW —dijo una voz que pareció haber surgido de la nada, pues nunca antes la habían escuchado. Era Javier. Todos quedaron en silencio y voltearon a mirarlo —. Esa noche, cuando logramos salir de los dormitorios e íbamos por los pasillos, alcancé leer que en una de las puertas  decía “Pruebas de radiación NW”. Pensé que no significaba nada, pero ahora veo que probablemente sí.
Era todo muy extraño; en primer lugar nunca habían escuchado hablar a Javier, a excepción de Alba, que lo había conocido en el bus y en segundo lugar, ¿radiación NW? ¿Qué se suponía que significaba eso? Ahora estaban más intrigados que antes.
—Pues, si tiene algo que ver, debe ser sumamente importante —dijo Scott—. Al tener una nueva oportunidad debemos ir allí otra vez.
—Aunque debemos tener en claro que si vuelven a atraparnos, esta vez no nos creerán que estábamos perdidos —añadió Sara.
—Es algo que debemos tomar en cuenta antes de volver a salir corriendo sin pensar en las consecuencias —dijo Zoe.
A Tony le agradaba la manera en la que todos se integraban a la conversación.
—Bueno —habló Cris—. Creo que ya es suficiente. Nosotros deberíamos ir a nuestra habitación antes de la hora de la alarma para no levantar sospechas en caso de que nos vean otros.
—Eres tan lindo cuando usas la cabeza, Cris —le bromeó Alba.
Todos rieron y dieron por concluida la reunión.
 
Tony, Cris, David y Scott se fueron a la otra habitación y cada quien se ubicó en su cama para esperar que sonara la alarma que indicaría la hora de desayunar y después ir a la Forja.
 Esperaron unos quince minutos hasta que por fin sonó. Todos salieron de sus habitaciones y algunos que aún no se acostumbraban al nuevo horario apenas despertaban.
Pasó una media hora para que todos se encontraran en las mesas correspondientes con sus grupos. Entraron varios hombres y mujeres repartiendo a cada mesa una bandeja con seis sándwiches, seis bebidas energéticas y barras de cereal. Unos minutos después, Lilith hizo su ya casi habitual aparición. 
—¡Buenos días, armas! —inició con su emoción que a todos les resultaba irritante—, me complace informarles que ya están listos los resultados de las pruebas de sangre. Ya sabemos quiénes son nuestros resistentes y... los vulnerables.
—¿Resistentes y vulnerables? —dijo Tony.
—Seguro otra tontería que no entenderemos —dijo Cris.
—Los vulnerables serán separados de los resistentes antes de ir a la Forja. Pero me temo que hubo un pequeño cambio de planes —dijo Lilith. A Tony se le heló la sangre—. A los vulnerables no se les será borrada la memoria, pero deberán quedarse aquí para no poner en riesgo las operaciones que está llevando a cabo la OMSA.
Tony sintió un miedo inmenso. ¿Y si él o uno de sus amigos acababa siendo vulnerable? ¿Qué les harían?
—A continuación leeré la lista y quienes sean nombrados, vengan conmigo —dijo Lilith. Hizo una pausa mientras alisaba una hoja de papel y continúo—. Edgar Díaz, Paula Gonzales,... 
Lilith iba nombrando y nombrando a chicos con los cuales Tony apenas había hecho contacto visual. Se sentía mal por ellos pero le tranquilizaba que no fuera ninguno de sus amigos.
Todos los nombres eran de completos desconocidos hasta que uno de los temores de Tony se hizo realidad; Un nombre conocido brotó de la boca de Lilith:
—Ángeles Ruiz,... 
Ángeles se levantó con expresión de temor, una expresión que Tony nunca había visto en ella. Todas las chicas la abrazaron y le dieron palabras de consuelo. Tony no la conocía muy bien, pero se sintió profundamente mal.
Lilith no había llamado ni a cinco personas más cuando nombró a alguien a quien Tony también reconocería:
—Javier Moreno,... 
Ya eran dos de su grupo. De sus nuevos amigos sólo quedaba Sara y si llegasen a nombrar a uno más Tony estallaría.
Lilith terminó de leer la lista y en total más de la mitad de todos los chicos presentes acabaron siendo vulnerables, quedando un muy reducido grupo de resistentes.
Los guardias los sacaron a todos de la zona de los dormitorios y se perdieron sus imágenes al doblar hacia los laberínticos pasillos de la base.

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