Leyendas Urbanas

Géneros: Misterio, Terror

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Historias_para_no_dormir
Terror

Una pequeña recopilación de leyendas urbanas de España , todas son reales disfrútenlas, si os gusta dejar un comentario y darle a me gusta , me anima mucho a seguir escribiendo seguirme para mas historias

Leyendas urbanas

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Mi Fiel amigo
 
Tengo ganas de llegar a mi hogar, el instituto se me hace un poco largo en primavera. Mis padres trabajan mucho, no quieren que me falte de nada, pero lo único que necesitaba era su atención y cuidado, pero por suerte tenia a Bobby.
Él era la única alegría que me esperaba en casa, mis papas me lo regalaron cuando tenía 6 años y ya han pasado 8 desde entonces, pero sigue siendo igual de juguetón y protector que el primer día.
Siempre esta asomado en la ventana de mi cuarto cuando escucha el claxon del autobús escolar que me trae de vuelta. Su pelo es de un dorado precioso, tiene algo de sobrepeso, pero sigue siendo muy veloz.
Cuando vamos al parque a jugar todo el mundo se acerca a verlo, y se quedan asombrados porque nunca vieron un perro tan grande para la raza que era Golden retriever.
Cada noche se metía en mi cuarto, y como mi mama le regañaba por subirse a la cama, se ocultaba debajo de ella, las noches de tormenta me daban mucho pánico y como tenía la costumbre de dormir con la mano fuera de ella me la lamia y me tranquilizaba.
Así llevo 8 años durmiendo con Bobby, era mi ángel de la guarda, no me podía imaginar estar sin él ni quería que eso pasase jamás.
Hoy es uno de esas noches que no querrías estar a la intemperie, los truenos y relámpagos sacudían la nubes, parecía que el cielo se abriría en dos y caería haciéndose añicos con el horizonte.
Me gire apoyando mi mano en el suelo, para que mi fiel amigo me tranquilizase, pero esta vez sus lametones eran más fríos que de costumbre pero con más frecuencia.
- hoy estas más inquieto que de costumbre-
Lentamente me iba adentrando en el abismo más oscuro de mi subconsciente, quedándome profundamente dormida e indefensa, donde yo sería por unas horas libre.
Me desperté  con los primeros rayos de sol, hoy iba a ser un buen día. Prendí la luz de mi baño y lo que vi me creo un trauma que me perseguirá muchos años después.
En el lavabo estaba la cabeza de mi fiel amigo y en el espejo escrito con su sangre:
-No solo tu perro sabe lamer-
 
La Chica de la curva
Era un día como otro cualquiera, vagaba entre las sombras como alma en pena. No recuerdo cuanto tiempo llevo así, pero no me preocupa ya que nada me ata a este mundo, pero a la vez no avanzo al siguiente.
Deambulo siempre desde el kilómetro 34 hasta el 35 y no logro ir más allá, no sé porque me ocurre esto, es una maldición, veo pasar los coches y no me hacen caso.
Necesito compañía, alguien que me vea, se apiade de mí y me haga sentir viva, cada vez que para un vehículo, solo se fijan en mi ropa blanca hecha girones y en mis enormes senos.
Cuando logro que se unan a mí, una gran luz blanca se los lleva dejando solamente ecos de su presencia carnal y un vehículo destrozado en el camino.
-Que soledad más grande tengo-
Otro día más en este infierno, veo una luz acercándome a mí, aminorando poco a poco, abre la ventanilla del coche y me dice en un tono serio y una hermosa sonrisa.
-Hola guapa ¿estás bien?-
-Más adelante tengo que ir- le respondí.
El chico joven me abrió la puerta y me introduje en el coche, no paraba de mirarme mis voluptuosos pechos y mi ropa destrozada preguntándome si me llevaba a un hospital a lo que le respondí:
-Más allá del camino-
Nos acercábamos a la curva del kilómetro 35 y me pregunta donde vivo a lo que le respondo que yo vivo aquí en la curva, e incrédulo se quedó entusiasmado mirándome, sin percatarse de que se lanzaba contra su destino donde fallecería y se uniría a mí, pero nuevamente el destino se lo llevo dejándome sola, amargada en LA CURVA, desde entonces se me conoce como la chica de la curva.
 
 
 
El devorador de sueños
 
Hace mucho tiempo que me pasa, tengo 16 años y esta es mi historia. Soy como vosotros, un chico estudiante, no son muy bueno pero poco a poco saco mis asignaturas.
Siempre fui un chico muy activo, hacía mucho deporte, salía con mis amigos, alguna que otra novia, nunca pensé que en tan poco tiempo cambiara así mi vida.
Llevo tres años ocultando un horrible secreto, que hoy por fin me atreveré a contar aquí, no logro  recordar lo que sueño, todo me ocurre desde que tenía 13 años.
Una noche de tormenta me costaba mucho dormir, los truenos me daban miedo y el ruido de las gotas al chocar contra mi ventana hacia el escenario menos idóneo para conciliar el sueño con normalidad.
Cuando estaba adormeciéndome, noto como si alguien me mirase pero pensé que sería producto de mi imaginación, así que no le di importancia, pero nuevamente lo volví a sentir.
Me arme de valor y me di la vuelta, detrás de mí había un hombre muy alto, con los ojos negros como su alma, vestía una gabardina larga, en su rostro tenía una larga barba, su sonrisa no era de este mundo  y desde ese momento me visita cada noche llevándose mis sueños y anhelos dejándome solo con mis pesadillas.
Solo quiero que sepáis, que no estáis solos en este mundo y que a mí también me pasa, ya no soy un soñador, solo soy una cascara vacía, tres años llevo así y continuare hasta el fin de mis días….
 
 
El carro maldito
 
Todo comenzó como habitualmente pasa con rumores, Asturias 1960 Ribadesella una pequeña ciudad situada al norte del país. La gente hablaba mucho, pero nadie se podía creer el rumor, varios testigos aseguraban que en las noches más claras se podían ver un carro gigante surcando los cielos.
 Me envían desde Madrid para investigar los hechos acontecidos en el día 14 de septiembre de 1959, mi nombre es Julián y os contare todo lo que descubrí en mi investigación.
Llegue a la ciudad a eso de las 12 de la mañana, hacía mucho calor para estar acabando el verano, la metrópoli estaba abarrotada de gente variopinta, desde personas muy humildes hasta clanes adinerados.
Lo que más me sorprende es la ciudad, en Madrid está todo muy aglomerado, demasiadas personas en tan poca ciudad. Ribadesella está rodeado de mar por todos los lados, rodeándola de una base arenosa preciosa la cual me gustaría acariciar con mis pies mientras recopilo datos para el informe.
Me dirijo hacia el puerto, donde los marineros con una cerveza o un culin de sidra hablan mucho, no encontrare lugar mejor para enterarme de que pasa y volver ponto a la sede central.
Preguntando a varios testigo me describen el hecho como si tratase de algo sobrenatural, me dicen que todo ocurrió desde que se quemó la iglesia y murieron abrasados más de cien personas , que crueldad más grande pensé.
Se rumoreaba que el responsable es el hijo del alcalde pero nadie pudo probarlo, no me envían para resolver el incendio si no el hecho sobrenatural que aquí ocurre. Los marineros de la zona me describen los acontecimientos nocturnos como algo salido del infierno.
Un gran carro tirado de caballos fantasmales surca los cielos transportando las almas en pena del incidente arriba mencionado, dicen que cuando aparece los que se queden observando pierden algo muy preciado de ellos.
Volví al pueblo hablar con el alcalde pero no me quiso recibir, que no tenía nada que declarar que no haya hecho antes.
Fui a ver la iglesia y aun un año después de lo acontecido, se podían observar las secuelas de aquel incendio con un único sobreviviente, el cual no hay pista alguna. Mi opinión es que hay un pirómano en la ciudad, que se le fue de las manos y acabo con la vida de cien personas, pero me intriga lo del carro.
Son las 2 de la mañana , estoy sentado en la arena escuchando las olas del mar como rompen contra el muro, esperando que sea verdad y pueda ver el fenómeno, a lo lejos se podían ver a unos chavales bebiendo y pasándolo bien , que pérdida de tiempo pensé.
A las 4 de la madrugada me rendí, hacia frio y estaba cansado, cuando me dirigía para el hostal un ruido fuerte me alerto y salí corriendo hacia el lugar donde provenía para mi asombro lo que vi, me marco el resto de mi vida.
Un gran carro de madera, rodeado de llamas fantasmales verdes surcaba los cielos, los caballos tenían los ojos rojos, y encima de ellos un hombre enmascarado los dominaba, por un rato se llevó mi felicidad.
En la parte de atrás se podían observar a un montón de gente quemada, suplicando porque esa agonía se acabase, empecé a encontrarme mal, mi pecho me dolía notaba que poco a poco me desvanecía.
Me desperté en el hospital de la zona unos días más tarde, rápidamente le pedí a la enfermera que me diera papel y lápiz y escribí todo lo que estáis leyendo ahora , no vengáis nunca , este sitio esta maldito.
Julián murió en el hospital al día siguiente a la edad de 25 años, testigos de la zona dicen que en las noches más oscuras se puede observar un hombre corriendo por el puerto detrás del carro, que destino más cruel….
 
 
El hospital fantasma
 
Cataluña, España 1952, se inaugura  el hospital de enfermedades respiratorias, en él se ingresaba gente con problemas respiratorios muy infecciosos en concreto tuberculosis.
No se sabe el número real de personas que murieron en el hospital de Tarrasa pero se cree que fueron miles de vidas.
Una noche yo y mis amigos fuimos hacer unas investigaciones del lugar, se dice que es el más encantado de toda Barcelona.
La historia dice que es el hospital con el mayor índice de suicidios de toda España, morían más de eso que de la propia enfermedad.
Yo, Laura y Ramón  con cámara en mano visitamos las instalaciones, estaban en muy malas condiciones, nada más entrar podías notar un descenso de la temperatura de 5-6 grados cosa que ya nos dio muy mal rollo.
Lentamente nos fuimos adentrando en las profundidades del infierno sin saberlo, las puertas chirriaban y golpeaban con fuerza a lo que Laura atemorizaba quería salir del lugar, todo como os he indicado quedo plasmado en las grabaciones.
Estamos en el sótano o eso creíamos, era un gran pasillo lleno de camillas oxidadas, en las que creemos que se centra toda actividad paranormal, pero lo que no sabíamos es que ese lugar era por donde sacaban los cadáveres al exterior, para que los demás pacientes no lo pudieran ver.
Ramón iba todo el rato en la retaguardia, giramos la esquina me di la vuelta y no estaba, no lo volvimos a ver nunca más, no sabemos dónde se metió ni que paso con él , mi novia y yo nos asustamos salimos del lugar, sin antes traumarnos de por vida.
Entramos en una habitación  cuya puerta estaba totalmente oxidada la cual me costó mucho abrir, mi novia jadeante me decía que algo había detrás de nosotros, me gire y ahí estaba una figura fantasmagórica que corría hacia nosotros, atravesamos todo el pabellón  logramos ver una salida lanzándonos a ella sin pensarlo dos veces.
Estábamos fuera de ese infierno, pero ramón no aparecía, fuimos a la cabina de teléfono más cercana y llamamos a la policía, han pasado 50 años desde entonces y RAMON no volvió aparecer, ni su cadáver, esta historia es una advertencia de si vais a ese hospital, jamás podréis salir con vida. Enserio no vayáis por vuestro bien.
 
 
Un lugar al que no regresar
 
Todo lo que voy a contar está basado en hechos reales, me ocurrió cuando trabajaba en una empresa de seguros, me dedicaba ir de casa en casa ofreciéndoles cambiar  a una póliza mejor.
Gijón, España 2010, mi nombre Raúl tengo 26 años y desde ese día noto que algo murió en mí, como de costumbre acudí a mi centro de trabajo, mi jefe me mando a una nueva zona la cual yo nunca anduve.
Recogí toda mi información, puse mi mejor sonrisa y empecé la ronda, el día fue bastante productivo había podido hacer 62 nuevos seguros de vida, eso era bastante dinero en comisiones.
Llegue a un edificio enfrente de la playa, el cual estaba en muy malas condiciones, sus timbres eran muy antiguos, no tenía para que la persona pudiera contestar, simplemente abrían.
Pique en los cuatro primeros pisos y no daba ni señal, entonces como última oportunidad toque el quinto, cuando me di cuenta que no había nadie, me di la vuelta y se oyó como me abrían.
El portal era muy antiguo, los suelos eran de madera muy gastada y crujía a cada paso que daba, no tenían ascensor, las escaleras estaban en muy mal estado, en más de un escalón se me quedaba el pie atrapado.
Fui picando con insistencia piso por piso, pero ninguno me abría, llegue hasta el más alto y estuve unos minutos picando con insistencia pero nadie me abría, cuando descendía los escalones oigo como chirria la puerta abriéndose lentamente.
Me acerque pero dentro de la casa solo podía ver una oscuridad infernal, me dio un poco de miedo y baje las escaleras lo más rápido que pude, salí del edificio y seguí mi ronda.
Decidí volver a las 7 de la tarde y darle una última oportunidad, volví a picar con insistencia en todos los pisos pero nadie me contestaba, un vecino de la zona me dijo que hacia picando si llevan meses abandonado porque lo iban a derribar.
Me quede pálido y pensativo, que me habría pasado si hubiera entrado en esa casa, nunca lo sabré, pero solo os digo que esto es real, si os pasa huir o seguramente moriréis.

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