Capítulo 27.

Ignis (Pars #1)

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Traté de decir que eso era imposible, que yo era simplemente una chica corriente que daba la casualidad que era híbrida, que tal vez era un poco más fuerte de lo normal... pero todo lo que dijo concordaba con nuestra realidad. El viento a mi alrededor paró y una gota de sudor solitaria bajó por mi frente hasta mi mandíbula lentamente. En ningún segundo le aparté la mirada ni suavicé mi ceño fruncido.
--No te asustes, Madison. Que seas alguien tan importante no tiene por qué ser malo --aseguró Regina, regalándome una extraña sonrisa maternal.
En realidad, sí lo era. Si no fuera... fuésemos tan importantes, tal vez el Gobierno no estaría persiguiéndonos cada dos por tres y no seríamos atacados por tantas personas.
--Debes entender que, al ser quién eres, el Gobierno quiere tenerte en sus departamentos para que tú misma puedas ver tus propios poderes, virtudes y limitaciones. El problema llega cuando es infinitamente complicado localizarte debido a que tu madre pone mucho empeño en mantenerte escondida. Lo único que realmente quiere es que tengas una vida normal, sin ser estudiada por nosotros, y es comprensible para alguien normal.
»Pero aquel no es el tema. Para poder encontrarte, a pesar de los esfuerzos de tu familia en pasar desapercibidos, estamos obligados a buscar aliados para registrar e investigar las zonas en donde podrían estar... aliados cercanos a ti --todo el color se me fue de la cara al hacer dos más dos y le rogué mentalmente que no dijese lo que estaba pensando--. Todo este tiempo, el encargado del trabajo era James.
Negué con la cabeza. Hice un intento de risa para ver si alguien me la seguía, mas nadie lo hizo. Tenía que ser una broma, James no era el impostor, ¿verdad? Era imposible, si él era una buena persona...
¡James me había dicho él mismo que había un impostor! ¡No podía ser ÉL! ¡Me lo habría dicho...! Me lo habría dicho porque él tenía confianza en mí, así como yo la tenía en él...
Cualquier persona, pero no James.
--¿James? --lo llamó Belu, que parecía sorprendida, a juzgar por su tono de voz. James no le respondió.
No podía serlo. Yo sabía que él me lo habría dicho. ¡Él no me miente! ¡Yo confío en él!
--Su trabajo era entrar en tu vida para mantenernos informados de si eras Pars (fuerte o no), de tu forma de vida y tus gustos. Hizo un increíble trabajo al principio y nos daba todos los datos que nosotros esperábamos. Era un buen aliado... --afirmó ella, y yo me sentía como si estuviera bajo agua y no pudiese escucharla claramente--. Pero toda persona puede cometer errores.
»James dejó de decirnos nada después el quince de octubre, un día en el que se nos había dejado en claro que estaría contigo. Era su cumpleaños, si mi memoria no falla --las piernas me flaquearon y casi caí al piso. El día en el que descubrí a sus padres--. Él desapareció del mapa y cada persona que enviábamos para preguntarle qué le había pasado terminaba o muerta o gravemente herida. Cualquiera que se acercase a ti "pagaría las consecuencias", como dice él a veces.
Busqué a mi izquierda la mirada de James. Él estaba arrodillado y me miraba con desconsuelo.
--¿Por eso me invitaste a bailar en septiembre? --murmuré y él, aunque tardó en hacerlo, asintió.
Aparté mi vista y cerré los ojos. Este chico al que yo quería se ganó mi confianza para luego pisotearla. Me hizo creer que era una buena persona para luego venderme a los enemigos.
¿Quién era James King? ¿Mi amigo o un traidor? ¿El chico que me gustaba o mi enemigo?
Solté lágrimas, lo admitiría. Eran lágrimas pequeñas pero cargadas de dolor, sentimiento, ira. Me sentía la persona más estúpida del mundo. Aunque todos me lo advirtieron, yo seguí acercándome a James como una gilipollas y empecé a apreciarlo como algo más, aunque él se reía atrás mío con sus compinches del Gobierno.
Me quería vender al Gobierno, a pesar de los esfuerzos de la gente que me ama para alejarme de ahí. Trabajó a contracorriente y a base de mentiras para hacerme sufrir.
Todo el mundo me miraba con tristeza, incluso la mujer parecía compadecerse de mí. Pero no quería que me compadeciesen, que pensasen que tenía mala suerte... porque yo no tenía mala suerte, yo había elegido gente de mierda para acompañarme en mi vida. Era mi culpa, y la culpa se afrontaba erguida.
Me enderecé y sequé las lágrimas que caían sin cesar. Yo era fuerte: si pude superar la muerte de mi hermano mayor, podría con esto.
Regina se acercó un poco y siguió contándome cosas. Al final del día, ella era la única persona que había sido sincera conmigo.
Ese fue el pensamiento más lamentable que tuve en mucho tiempo.
--Por esta misma razón Nick se alejó de ti como por dos meses. Fue tan iluso que pensó que, si dejaban de hacerte caso, nosotros podríamos olvidarnos de ti y pasar a otra familia.
¡¿Nick también era parte de esta mierda?! ¡¿Mi mejor amigo, al que lo ayudé en todo por dos años?!
--O sea... Nick se separó de mí porque pensaba que si él lo hacía, estaría protegiéndome --traduje y ella asintió.
--Cuando Nick volvió a hablarte, él realmente pensó que nos había despistado --negó con la cabeza Regina y rió.
Nick sabía del jodido tema y se calló la puta boca.
--¿Nick? --susurró Belu y le eché un vistazo. Ella parecía igual de sorprendida que yo.
¿Tengo que deducir que Belu también se estaba enterando ahora?
Me dirigí a Nick, quien seguía desmayado. Mierda.
--Por eso el "lo siento" --murmuré y suspiré.
Vi que Regina se perdía un segundo por los árboles.
--Madison --me llamó James. Hice oídos sordos--. Mads, tú sabes más que nadie que me importas muchísimo, es preocupante cuánto.
Sí, sí, claro. Sigue mintiéndome.
Regina volvió con una mujer que se me hacía muy familiar. Tenía los ojos verdes grandes y no estaba tan despeinada como yo la recordaba.
Era la mujer del bosque. ¿Se acuerdan? La que me advirtió que no podía entrar ahí, que era muy peligroso.
Mierda, el tiempo pasa rapidísimo.
--Madison --me llamó ella, y su voz no daba tanto miedo como aquella vez.
--¿Te acuerdas de mí? --dudé y ella asintió. Vi que James se tensaba.
Igual una pregunta más acertada sería: "¿Tú también conoces toda mi puta información?".
--Es difícil no recordar tu cara, Madison.
--Cassandra puede probar mi afirmación de que James estuvo metido en muchas peleas --dijo Regina y le hizo un gesto a la señora para que empiece.
Bueno, para ser el enemigo era muy educada.
--Aquel día, un Terra muy vinculado al Gobierno se acercó a hablar con James de su misión y él reaccionó de esa manera tan... violenta y feroz. Yo tuve que ir a regular todo y ahí te encontré.
Unos ojos me vinieron a la mente. Yo había salido corriendo despavorida y me había dado vuelta. Había visto unos ojos, estaba segura.
Tenían que ser los de James, si el otro chico era un Terra y Cassandra una humana normal.
--Tus padres sabían lo que decían. Nunca te advirtieron en vano --aseguró Regina--. Vamos, James, dile a tu amiga que lo que digo es cierto.
Me obligué a mirarlo, aunque no quería hacerlo. Él estaba ahí, sin sacar sus ojos de mí. Suspiró y parecía arrepentido.
Repito: parecía.
--James, puedes cooperar conmigo y ser un buen chico, o puedes quedarte en silencio y puedes obligar a tu querida hermana a gritar del dolor. Ambos sabemos que yo no quiero lastimar a Belén, que nada tiene que ver en la historia.
Vi a James temblar de la rabia y asentir.
--Tus padres sabían la historia de la familia King, ellos sabían que eran traicioneros --escupió.
--Que "éramos", James. Tú eres parte de ese linaje --le recalcó la mujer y me dieron ganas de callarlos a ambos de un sopetón.
--Por eso siempre insistían --siguió--. No querían que gente como la nuestra se juntase con la suya.
Asentí. Otra pregunta me vino a la cabeza.
--¿Cuándo... confirmaste que era híbrida? --interrogué y él volvió a soltar un suspiro.
--Cuando vi tus cicatrices. Fue en mi cumpleaños, justo después de que salieses corriendo --murmuró y recordé que le había pegado un manotazo por eso--. Tienes dos manchas de nacimiento: una es una gota y la otra un símbolo de viento. Estas las tienen sólo los Pars. Yo tengo una llama --corroboró--. Mientras más negra u oscura sea, más poderoso es el Pars. Una parte de mi misión era verla y poder medir cuán fuerte eras sin necesidad de tener que pelear contra ti --dijo y Regina asintió.
»Cuando fui a tu casa a llevarte luego de haberte confundido, hablé con tus padres. Les revelé la verdad: que era un Ignis, y eso no hizo más que saltarles las alarmas. Me obligaron a separarme de ti.
Y me di cuenta de que si mi madre me había dejado ver a los King todo este tiempo fue sólo para ver si eran buenas personas en las que confiar. Seguramente cuando era amiga sólo de Belu y Nick veía que eran bondadosos, así que me dejaba. Ella solía hacer eso con las amistades que no le cerraban.
Mi madre me dejaba tenerlos como amigos porque confiaba en que no hay que juzgar a alguien por su familia.
--Por eso Sean te odia --largué y él frunció el ceño, pero asintió.
--Es tan increíblemente inteligente que supo al segundo que yo tramaba algo.
Bueno, de alguna manera eso fue lindo. No sabía que él podría tener tan poco orgullo como para alabar a alguien que sólo lo trataba mal desde que se conocieron.
--Un día sus cuatro padres se juntaron a hablar, luego de la... dimisión de James --retomó Regina y tanto James como yo la miramos con sorpresa. Bueno, nosotros dos y Belu. Y Alex, quien no entendía mucho de la situación--. Querían llegar a un acuerdo sobre la amistad que tenían ustedes dos, pero no llegaron a nada.
--¿Y cómo sabes eso? --arqueó una ceja James.
Y su respuesta nos heló a todos.
--Tú le cuentas todo a tu padre, ¿no es así, James? --inquirió y él asintió. Todos sabíamos lo que diría a continuación. Belu se llevó la mano la boca--. Bueno, pues Jacob se encargó de pasarnos toda la información que tú ya no nos dabas.
Belu miró con horror a James y yo sentí que cedería en cualquier momento. A James le crecía la rabia con cada cosa que decía y notaba que sus ojos empezaban a centellear. Mierda, lo que menos necesitábamos ahora era un James enojado.
--No podemos culparlo a James, ¿verdad? --agregó Regina--. Él sólo lo hacía para proteger a su familia.
El tono en el que lo dijo me hizo a mí enfadarme también. Lo decía como aniñada, mofándose de mí y de mi desgracia.
Cómo me mofaría yo cuando acabase con su vida.
Como se me estaba acabando el tiempo, tenía que hacerle todas las preguntas que tenía rápido.
--¿La gente que nos vino a atacar eran del Gobierno? --pregunté, a nadie en particular.
--No les atacamos, sólo eran advertencias a James.
Sí, sí, claro. "Advertencias". Según ella, casi mata a Nick por una "advertencia".
¿Una advertencia? Mis huevos en Valencia.
--Madison, desde que recapacité... sólo traté de ayudarte. Desde mi cumpleaños, no quise herirte nunca --declaró James de repente.
Quise creerle. Quise pensar que él era tan sólo un chico asustado por las grandes autoridades que quería salvar a su familia. Quise pensar que él realmente había recapacitado y me quería.
Quise pensar que él era la persona que me había hecho creer que era...
Pero no pude.
 
Editado 29/12/17.

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