Soy un temerario mi amor ©

Géneros: Acción, Romance, Suspense

Tags:

juvenil
humor
drama
BL
argentina

Hoy es un día de verano más, un día que paseaba con mi libro, el cual actualmente no recuerdo su título, ¿pero qué importa eso?, lo importante es que la conocí. Y desde ese momento, no he dejado de seguir sus pasos arduamente. Mi amor se ha vuelto incontrolable, inquebrantable, y moralmente inaceptable, ¿pero qué importa cómo se vea a los ojos del mundo?, lo que importa es que la amo, e iré con todo por estar junto a ella. ¿Estás preparado para entrar en mi mente, y conocer la verdadera esencia de lo que es luchar por amor?

Capítulo 1: "Nuestro destino de manos entrelazadas"

Soy un temerario mi amor ©

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¿Cuándo fue la última vez que tuve este sentimiento?, no puedo… no puedo recordarlo. Es como si estuviera envuelto en un mar de rosales, aunque llega a ser mucho más que eso, es mucho más profundo. Se hace cada vez más evidente lo que siento, mi corazón, late por ti. Pero estás tan lejos… sin embargo, me juré por mi nombre, que cuando creciera iría por ti y no te entregaría a nadie. Ya verás, perseveraré y llegaré a ti, te tomaré fuerte entre mis brazos, y no voy a soltarte nunca más… nunca, porque nuestro encuentro, nuestros lazos, están predestinados.
 
—Al menos eso pensé en ese momento —murmuré por lo bajo a duras penas, pues tenía una pajilla la cual masticaba entre mis dientes.
 
Todo comenzó una tarde de verano, una tarde parecida a ésta. Las hojas danzaban con la suave brisa, y el sol estaba en lo más alto iluminándolo todo, pero para mí, iluminaba a alguien más que a nadie. Sí, a ti, mi luz, mi sol, mi dulce amor, mi gran y único amor.
 
Como el gran tonto que era a mi edad de trece años, solía caminar con un libro en mano. No tenía el más mínimo cuidado, era un niño después de todo, ¿y qué se puede esperar de un pequeño a tan temprana edad?, no mucho, ¿no es así?, pero que va, ahora te seguiré contando cómo me enamore de ti.
 
Mis pies descuidados pisaban el caliente asfalto, mis manos apretaban fuerte la portada de ese libro, y mis ojos; mis ojos no hacían más que contemplar las pequeñas letras que narraban algún tipo de historia que hoy ya no recuerdo. ¿Qué tanta importancia tiene esa historia?, la verdad es que no mucho, principalmente porque yo no puedo dejar de recordar tú rostro; aquel bello rostro como también esa amabilidad que me atrapó desde el primer instante. ¿Por dónde había quedado?, claro, cómo fue nuestro encuentro. Choqué contra algo, fue contra un poste, creo que era incluso más duro que un árbol. El impacto me resulto tan abrumador que terminé en el piso junto a mi lectura.
 
—¡Qué crees que estás haciendo tonto! —levanté el rostro y un chico extraño que parecía mucho mayor que yo, quizás tendría unos diecisiete, no lo podía asegurar, pero creo que esa edad aparentaba. Le eché una vista rápida a su aspecto, y observé que su pelo era morocho, y con sus cuencas abrazaba uno ojos agudos que parecían navajas. Su intensa mirada me hizo creer que iba a matarme, así que admito que por un minuto me intimidó.
 
—Yo sólo estaba leyendo —mis grandes ojos verdes resaltaban mi preocupación, porque a pesar de que tuviera el valor de enfrentar a ese idiota, no tenía la fuerza, fácilmente me haría pedazos.
 
—¡Eso a mí no me importa enano! —después de escuchar esas palabras, lo miré con desdén, me levanté, y tomé mi libro con la intención de irme corriendo, pero él no me lo permitió. Me tomó de mi pequeña camiseta y me atrajo hacia él con toda la intención de hacerme sentir su aliento en mi rostro. Con justa razón cerré un ojo, y me quejé, puesto que el agarre me estaba generando asfixia. Me tambalee con la intención de liberarme, pero no tuve éxito.
 
—Ahora te daré tu merecido —dijo con un tono de voz más amenazante, pero a la vez, más nivelada, fue allí que pude distinguir la cobardía de ese ser mayor que yo. Mis destacables orbes no dejaban de contemplarlo, así que con un poco de temor, los cerré y me preparé para lo peor.
 
—¡Alto ahí! —de repente una voz, una ligera y encantadora, captaron mis sentidos. El golpe no llegó, así que abrí los parpados. Como si se tratara de una visión divina, allí te encontrabas, mi ángel, mi salvadora, mi Eva: cabello largo, castaño, atado de lado, pero lo que más me gusto, fueron tus ojos de un color café puro, pero al mismo tiempo claros.
 
—¡Pero qué diablos Lili, no te metas, le voy a dar una lección a este niño!
 
Lili, tu nombre era Lili, aún recuerdo como discutía con ese rufián, y como de un momento a otro volteaste a verme. Pude observarme reflejado en tus orbes, y sentí como nuestras miradas se cruzaron: mi rostro inmediatamente empezó a arder, mis labios se apretaron, y por último, mi corazón se aceleró. Por el resto, todo lo demás desapareció y sólo quedamos tú y yo. Desee mencionar palabra pero los nervios no me dejaron hacerlo, además ese sujeto no dejaba de apretarme el cuello. Pero tú con tu inmensa insistencia hiciste que ese idiota me soltará, aunque no de la mejor manera, ya que me sacudió y me arrojó con la intención de por lo menos causarme algunos raspones de consideración.
 
—¿Qué haces tonta? —escuché el grito de ese sujeto y a la par le siguió el sonido de un golpe seco que se dio contra el suelo. Cuando me di cuenta, había aterrizado sobre algo suave. Levanté entonces mi cabeza y descubrí que se trataba de ti, me habías atrapado entre tus brazos; te habías arrojado sólo para ayudarme, ganándote así esos raspones en mi lugar.
 
—Eso estuvo cerca, ¿no? —me miraste con una agradable sonrisa que me derritió el corazón, y no pude más, ya que perdí el conocimiento. Para esas alturas, apenas y escuchaba una voz llena de preocupación de una chica en la lejanía. Para cuando desperté, estaba en una habitación. Miré con más detenimiento el techo, habían galaxias que reconocía, sí, era mi cuarto. Me senté sobre la cama agitado, pero además, negué la posibilidad de que todo aquello no fuera real, “¡No, no podía ser un sueño!”, me dije. Fue entonces que salté de la cama, y fui corriendo escaleras abajo llegando a donde estaban mis padres.
 
—¡Papá, papá! ¿Una chica me trajo hasta aquí cierto? —pregunté con desesperación.
 
—¡Me alegra que te hayas despertado hijo! En verdad me tenías demasiado preocupado. ¡Oh!, ahora que lo dices, sólo recibimos una llamada del hospital, sin embargo, no había nadie.
 
—¿Entonces todo lo que vi lo soñé? —dije con cierta decepción pero mi padre agregó.
 
—No, una chica te llevó al hospital y cuando supo que llegábamos se fue, es lo que nos dijo la enfermera —cuando escuché aquello último mi ánimo se revitalizo. Ahora era seguro, yo había encontrado a la persona más que perfecta para mí y no la dejaría escapar. No tardé en ir corriendo a resguardarme en mi pieza en lo que escuchaba a mi padre que me regañaba, lo más seguro es que era por mi resiente desmayo, pero yo… “Qué más da, esto es amor.”, fue lo que pensé cuando me recosté sobre la cama y apretaba con mis manos la almohada.
 
Ahora su nombre estaba en mi mente, y me dije “Lili, no te dejaré ir”. Me puse de pie sobre mi lecho y abrí la ventana de mi cuarto para gritar lo primero que me estaba saliendo del pecho, lo cual era una promesa que iba a cumplir sin falta.
 
—En cuanto sea adulto… en cuanto sea adulto, ¡iré por ti Lili! ¡Mi bella Lili, te amo! —en ese momento mi madre entró y dijo.
 
—¡Deja de gritar! —y claro que me asuste, pues su rostro mostraba molestia y no me di cuenta de lo que había hecho sino fuera por mi madre, allí me entro la vergüenza por la ventana.
 
De cualquier manera aquí estoy ahora, tengo dieciocho años, ya han pasado cinco años desde ese día, y no he dejado de estar atento a ella. La he seguido a donde fuera, es como mi pasatiempo, pero más que mi pasatiempo, se ha convertido en mi obsesión. No puedo dejar de verla ni un instante, pero esto no es suficiente. A pesar de que sé mucho de ella, a pesar de eso, no basta, y creo que por eso hoy se cumplirá mi gran sueño. Me presentaré con ella, en cuanto se gradué, seré el primero en felicitarla, ¡estoy decidido!, lo juro por mi nombre, el cual es Dalton.
  • Duriek-image Duriek - 10/07/2019

    Tenia espectativas buenas de esta historia pero no crei que desde el primer capitulo me enganchara <3

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